La UE estudia retrasar un año su ley contra la deforestación importada
La Comisión Europea propone retrasar un año la entrada en vigor de la normativa EUDR contra la deforestación, prevista para enero de 2025. Este aplazamiento, que necesita aprobación, podría causar 2.300 km² de deforestación extra y 49 megatoneladas de emisiones adicionales.
La UE estudia retrasar su ley contra la deforestación un año
Un retraso de 12 meses podría causar 2.300 km² de deforestación extra. La normativa, que exigía a los exportadores probar el origen sin deforestación de productos como la soja o la carne, estaba prevista para el 1 de enero de 2025.
Presión sectorial y un cambio de calendario
La Comisión Europea ha presentado una propuesta para posponer la entrada en vigor de la normativa EUDR. Este retraso, que necesita la aprobación del Parlamento y del Consejo de la UE, responde a la presión de países exportadores y grupos agroindustriales europeos, que alegaban plazos inviables.
El coste medioambiental de la demora
Estudios de la UE calculan que el retraso de un año podría suponer 49 megatoneladas de emisiones de gases de efecto invernadero. Grupos conservacionistas como Mighty Earth denuncian que se da luz verde a la deforestación durante un año más.
Los argumentos para el retraso
Los actores que piden la postergación señalan la complejidad y el coste de los requisitos de trazabilidad, especialmente para pequeños productores. También criticaban que el sistema de clasificación de países por riesgo no estaría listo a tiempo, categorizando inicialmente a todos como riesgo estándar.
La réplica de la sociedad civil
Organizaciones como Amazon Watch o Canopée argumentan que se usa a los pequeños productores como excusa para retrasar la ley. Señalan que en países como Ghana, Costa de Marfil o Brasil ya hay programas en marcha para cumplir los plazos originales.
Una ley pionera en entredicho
La normativa EUDR, en vigor desde 2023 con un periodo de transición, obliga a demostrar que productos como el cacao, la madera o el aceite de palma no proceden de tierra deforestada después del 31 de diciembre de 2020.
Implicaciones y credibilidad futura
Los críticos advierten de que el retraso premia el lobby y castiga a quienes ya se preparaban. Temen que abra la puerta a negociaciones para debilitar la normativa y mine la credibilidad de la UE para futuras regulaciones ambientales. La Comisión Europea niega que vaya a cambiar el contenido de la ley.