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Proyecto de agroforestería del café mejora resiliencia y mercados para pequeños agricultores en Malawi

Un proyecto de la FAO y la Slow Food Coffee Coalition en Malawi promueve sistemas agroforestales que combinan café con otros cultivos. Esto ha permitido a cooperativas locales acceder a mercados europeos, aumentar sus ingresos y mejorar la resiliencia frente al cambio climático.

Martha Mhango, agricultora de café durante 22 años, en su plantación.
Martha Mhango, agricultora de café durante 22 años, en su plantación. / Charles Mpaka para Mongabay / Mongabay

Proyecto de agroforestería del café mejora ingresos de pequeños agricultores en Malawi

Un proyecto piloto de la FAO y la SFCC en Malawi y Uganda ha permitido a cooperativas locales vender café a mercados europeos. La iniciativa promueve un modelo agrícola sostenible que combina café con otros cultivos para aumentar la resiliencia climática y la rentabilidad.

Un cultivo rey en las laderas del norte

En el distrito de Rumphi, el café es el cultivo principal para miles de pequeños agricultores. Martha Mhango, productora desde hace 22 años, afirma que “es el padre de todos los cultivos aquí”. Aunque el café solo representó el 11% de las exportaciones agrícolas de Malawi en 2020, es una fuente vital de ingresos en la región, permitiendo construir casas y financiar la educación.

Desafíos y una nueva estructura de mercado

Los productores enfrentaban mercados inestables y bajos precios por parte de intermediarios. El proyecto de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Slow Food Coffee Coalition (SFCC) ha proporcionado capacitación en agroforestería y sistemas de garantía participativa. Como resultado, la cooperativa Phoka firmó un contrato con un comprador de Bélgica. El grupo de productores Nkhonthwa obtuvo 33.000 dólares en la última cosecha.

Los beneficios del sistema agroforestal

La agroforestería integra café con árboles frutales y otras plantas. Reduce costos al eliminar fertilizantes y pesticidas químicos, utilizando abono y métodos orgánicos. Precious Chipeta, asesor agrícola gubernamental, señala que “más del 60% de los caficultores” de la zona han adoptado este sistema, que mejora la retención de humedad y la calidad del grano.

Fortalecimiento frente al cambio climático

La práctica aumenta la resiliencia climática y, según un estudio en Uganda, secuestra más carbono en el suelo que los monocultivos. Además, reduce conflictos por la tierra al permitir múltiples cultivos en una misma parcela.

Persisten obstáculos logísticos y de financiación

Manvester Ackson Khoza, coordinador de la SFCC, advierte que el principal reto sigue siendo consolidar el mercado. Los productores necesitan capital para renovar equipos de procesamiento antiguos y mejorar el almacenamiento. La SFCC y la FAO piden más acceso a financiación y apoyo técnico para escalar el modelo.

Un futuro con mayor reconocimiento

Un informe presentado en la sede de la FAO en Roma destaca el potencial de este modelo. Aboga por acceder a mercados que reconozcan y paguen un precio justo por la calidad, la protección ambiental y los medios de vida mejorados. Para Martha Mhango, “encontrar mercados internacionales” ha reforzado la motivación para continuar.

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