Trump modifica órdenes sobre ciberseguridad y sanciones
El presidente Trump firma una orden ejecutiva que revisa medidas de Biden y Obama, limitando sanciones a hackers extranjeros y eliminando identificaciones digitales.
Trump modifica órdenes ejecutivas sobre ciberseguridad y sanciones a hackers
La nueva orden limita sanciones a actores extranjeros y revoca identificaciones digitales. Firmada este viernes, revisa medidas de Biden y Obama. Prioriza gestión de vulnerabilidades en IA y ciberseguridad, según la Casa Blanca.
«Refuerzo selectivo de la ciberseguridad»
El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que modifica dos normas anteriores: una de Biden (2025) sobre identificaciones digitales para beneficios públicos y otra de Obama (2015) que permitía sancionar a atacantes de infraestructura crítica. Ahora, las sanciones solo aplicarán a «personas extranjeras», excluyendo actividades electorales, aunque el texto no aclara si hackers rusos quedarían exentos.
Cambios clave
La orden revoca el programa de identificaciones digitales de Biden, calificado por la Casa Blanca como «fraude potencial para inmigrantes ilegales». También reduce el alcance de las sanciones de Obama, aunque mantiene requisitos de encriptación para 2030 ante la computación cuántica.
Reacciones y desafíos
Expertos como Mark Montgomery (FDD) critican que la eliminación de identificaciones digitales «prioriza dudosos beneficios migratorios sobre seguridad». El NIST, encargado de supervisar parte del orden, enfrenta «desafíos» por recortes presupuestarios, según Montgomery.
De Obama a Trump: un giro en la política digital
La orden de Obama (2015) permitía sanciones tras ciberataques a infraestructura crítica. Biden (2025) amplió identificaciones digitales para servicios públicos. La nueva norma de Trump reduce ambos enfoques, enfatizando gestión de vulnerabilidades en IA y software seguro.
¿Menos sanciones, más tecnología?
El impacto dependerá de la ejecución, con agencias como el NIST bajo presión. La exclusión de sanciones electorales genera dudas, mientras avances en encriptación y IA podrían definir la ciberseguridad estadounidense hacia 2030.