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Vídeos ‘Cheapfake’ con IA engañan a miles en YouTube

Investigación revela cómo 120 canales usan imágenes estáticas y voces sintéticas para crear falsos debates famosos, generando indignación moral y engagement en audiencias mayores.

The Late Show With Stephen Colbert y el invitado Keanu Reeves. Scott Kowalchyk/Geety Images / WIRED
The Late Show With Stephen Colbert y el invitado Keanu Reeves. Scott Kowalchyk/Geety Images / WIRED

Vídeos ‘Cheapfake’ con IA engañan a miles en YouTube

120 canales usan imágenes estáticas y voces sintéticas para crear falsos debates famosos. Investigación de WIRED revela que estos contenidos, dirigidos a audiencias mayores, generan indignación moral y engagement. YouTube eliminó 37 canales tras actualizar sus políticas en julio.

«Fanfiction digital» con esteroides algorítmicos

Los vídeos combinan imágenes reales con guiones generados por IA, narrando conflictos ficticios entre celebridades como Mark Wahlberg y presentadores como Joy Behar. «Son ‘cheapfakes’, no deepfakes: usan recursos básicos para apelar a emociones», explica Simon Clark, psicólogo de la Universidad de Bristol. Los canales imitan programas reales (ej. The View) y acumulan hasta 88.000 suscriptores.

Estrategia: indignación rentable

El patrón es recurrente: un actor conservador (Clint Eastwood, Denzel Washington) se enfrenta a un presentador «progresista». Washington confirmó a WIRED que no usa redes sociales: «Cualquier cosa que escuchen ahí… no soy yo». Según Reality Defender, empresa especializada en detección de falsos, audiencias mayores son las más vulnerables.

YouTube en la mira

La plataforma actualizó sus normas el 15 de julio, exigiendo transparencia en contenido sintético. Zayna Aston, directora de Comunicaciones de YouTube EMEA, afirmó que eliminan canales con prácticas engañosas. Sin embargo, WIRED halló que muchos ocultan advertencias sobre IA en descripciones extensas o las omiten.

Motivación: clicks convertibles

Un creador anónimo defendió su canal (43.000 suscriptores) como «entrevistas ficticias con drama inmersivo». Pero otros evidencian fines económicos: canales duplicados, nombres como «earningmafia» y temas polémicos (ej. juicio de Sean Combs). Sandra Wachter, experta en ética de IA de Oxford, señala que el modelo de negocio de YouTube premia el contenido tóxico.

De tutoriales a trampas virales

Varios canales analizados pasaron de subir tutoriales educativos a fabricar rage-bait con IA, aprovechando el auge generativo. La mayoría opera fuera de EE.UU., pero elige celebridades estadounidenses para maximizar engagement.

El algoritmo prefiere la polémica

YouTube eliminó 37 canales sin avisos claros, pero la táctica persiste: vídeos «suficientemente creíbles» para audiencias con sesgos confirmados. Wachter advierte que la desmonetización no resolverá el problema de raíz: «El sistema prioriza contenido que engancha, aunque sea tóxico».

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