Ayudar a otros ralentiza el deterioro cognitivo en mayores, según estudio
Un estudio con 30.000 personas revela que los adultos mayores que ayudan a otros entre dos y cuatro horas semanales experimentan un deterioro cognitivo más lento. El beneficio se mantiene con un compromiso sostenido y es comparable entre ayuda formal e informal.
Ayudar a otros ralentiza el deterioro cognitivo en mayores
Los adultos mayores que ayudan a otros dos o cuatro horas semanales experimentan un deterioro cognitivo más lento. Un estudio con 30.000 personas seguidos entre 1998 y 2020 revela que este beneficio se mantiene con compromiso sostenido.
Beneficios comparables entre ayuda formal e informal
La investigación publicada en ‘Social Science and Medicine’ analizó dos tipos de ayuda. La ayuda formal incluye voluntariado en organizaciones. La ayuda informal consiste en asistir a vecinos o amigos. Ambas mostraron beneficios cognitivos comparables, según la autora Sae Hwang Han de la Universidad de Texas.
Compromiso moderado con efectos acumulativos
No se requiere una dedicación extensa para obtener ventajas. Unas dos a cuatro horas semanales se asociaron con beneficios sustanciales. Los investigadores destacaron que los efectos son acumulativos a lo largo del tiempo con un compromiso sostenido.
Limitaciones y consistencia del estudio
El trabajo presenta algunas limitaciones metodológicas. Se basa en datos autoinformados y no establece una relación causal definitiva. Sin embargo, los resultados concuerdan con investigaciones anteriores que vinculaban voluntariado y mejor rendimiento cognitivo.
Falta de programas para adultos mayores
Las oportunidades de voluntariado suelen dirigirse a jóvenes. Programas como el Cuerpo Europeo de Solidaridad (CES) están abiertos a personas de 18 a 30 años. No existen programas equivalentes para adultos de mediana edad y mayores, a pesar de las recomendaciones de la Comisión Europea en 2021.
Implicaciones para el envejecimiento activo
Los hallazgos sugieren la necesidad de mantener a los mayores como miembros activos de sus comunidades. Esto requiere apoyos y adaptaciones adecuadas para facilitar su participación continuada en actividades de ayuda, beneficiando tanto su salud cerebral como el tejido social.