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Colombia despliega ejército tras ataques guerrilleros en Antioquia y Cali

El gobierno colombiano reforzó la presencia militar tras ataques coordinados de disidencias de las FARC que dejaron 18 muertos y más de 60 heridos en Antioquia y Cali.

Militares colombianos patrullan una calle cercana a la base aérea atacada en Cali REUTERS / Clarín
Militares colombianos patrullan una calle cercana a la base aérea atacada en Cali REUTERS / Clarín

Colombia despliega al ejército tras sangrientos ataques guerrilleros

Los ataques dejaron 18 muertos y más de 60 heridos. El gobierno de Gustavo Petro reforzó la presencia militar en las regiones de Antioquia y Cali en respuesta a la escalada de violencia.

Una jornada de terror con dos ataques coordinados

La violencia se desató el jueves con dos ataques atribuidos a disidencias de las FARC. En Antioquia, guerrilleros derribaron un helicóptero y atacaron a policías con fusiles y un dron explosivo, matando a 12 agentes. En Cali, un camión cargado con explosivos estalló frente a una base aérea militar, matando a seis civiles.

Respuesta militar inmediata

El Ejército Nacional desplegó a todas sus tropas en Antioquia, reforzando las actividades policiales con artillería y operaciones aéreas. En Cali, el alcalde ordenó la «militarización» de la ciudad y un aumento de la vigilancia en sus accesos. Aeronaves de la Fuerza Aeroespacial colombiana realizan reconocimiento y monitoreo del área afectada.

El contexto de una paz fracturada

Las autoridades atribuyen los ataques a dos disidencias de las FARC enfrentadas entre sí que rechazaron el acuerdo de paz de 2016. El presidente Petro declaró que el ataque en Cali fue «una reacción» de los rebeldes ante operativos de erradicación de narcocultivos en una zona cercana conocida como el Cañón del Micay, afirmando: «Estamos enfrentando a una mafia internacional, con bandas armadas aquí».

Colombia vive su peor crisis de seguridad en una década

El país sufre su peor crisis de seguridad en la última década, a un año de las elecciones presidenciales. El acuerdo de paz de 2016 trajo un periodo de tranquilidad, pero expertos acusan al Estado de no haber llegado a los territorios donde operaban los rebeldes, lo que facilitó la consolidación de otros grupos armados.

Un camino hacia la paz en punto muerto

Desde que llegó al poder en 2022, Petro intenta negociar con todos los grupos armados, pero la mayoría de los procesos están paralizados. Solo avanzan las negociaciones con el Clan del Golfo en Qatar, luego de varios intentos fallidos que iniciaron en 2023. También hay conversaciones con una pequeña escisión de la guerrilla ELN.

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