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Militares y policías buscados por asesinato de delincuente en Bolivia

Dos policías y tres miembros de la Armada Boliviana son investigados por su vínculo con sicarios y un contrabandista de armas brasileño en el asesinato de Edgar Dorado Menacho.

Tres de los aprehendidos el martes en Beni Información de autor no disponible / EL DEBER
Tres de los aprehendidos el martes en Beni Información de autor no disponible / EL DEBER

Militares y policías son buscados en La Paz por asesinato de delincuente

Dos policías y tres miembros de la Armada Boliviana son buscados por sus vínculos con un grupo de sicarios y un contrabandista de armas brasileño. Se les investiga por el asesinato de Edgar Dorado Menacho, alias ‘el Jefe’, ocurrido el 27 de julio en Santa Ana de Yacuma, Beni.

La red de complicidad en uniforme

El viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, informó que el trabajo técnico permitió establecer un flujo de llamadas entre los uniformados, un traficante de armas y el grupo de sicarios al mando de Yasser Andrés Vásquez, alias ‘Coco Vásquez’. Los implicados son el capitán Franz C. C. y el suboficial Ovidio P. B. de la Policía, y los miembros de la Armada Josué A. Q., Yhilmar C. Y. y José B. C.

Operativos y evidencias

Durante allanamientos en Exaltación, Beni, se aprehendió a dos civiles y al alférez Alex T. Q., quien era «colaborador directo» de los criminales. Aguilera declaró que el militar «proporciona el equipo bélico, la munición y los chalecos (antibalas)» y alertaba al grupo sobre los operativos policiales. Se secuestraron dos rifles, una pistola, munición y dos motorizados.

Un crimen con antecedentes

Edgar Dorado Menacho, alias ‘el Jefe’, era un prófugo de la justicia identificado como guardaespaldas del narco sentenciado Misael Nallar. Junto a Nallar, fue señalado como autor material del triple asesinato de policías perpetrado el 21 de junio de 2022 en Porongo, Santa Cruz.

Justicia en movimiento

La investigación avanza con la aprehensión de varios implicados, incluyendo a dos brasileños, uno de ellos sindicado como traficante de armas. El caso revela la infiltración de células criminales en instituciones de seguridad del Estado, con repercusión directa en la seguridad ciudadana.

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