NASA selecciona a las primeras seis mujeres astronautas para el programa del transbordador espacial
En 1978, la NASA seleccionó a sus primeras seis astronautas mujeres para el transbordador espacial. Este grupo histórico, elegido entre miles de solicitantes, superó el escepticismo interno y abrió el camino para la diversidad en la exploración espacial.
NASA selecciona a las primeras seis mujeres astronautas en 1978
La NASA presentó en enero de 1978 a su primera clase de astronautas para el transbordador espacial, que incluyó a seis mujeres. El director del Centro Espacial Johnson, Chris Kraft, declaró que los seleccionados «representan a las personas más competentes, talentosas y experimentadas disponibles». Este grupo, conocido como los «Thirty-Five New Guys» (TFNG), duplicó el tamaño del cuerpo de astronautas.
Una selección histórica para el transbordador
La agencia espacial estadounidense recibió 8.079 solicitudes para este primer reclutamiento de la era del transbordador. De los 35 candidatos finales, seis eran mujeres: Anna Fisher, Shannon Lucid, Judith Resnik, Sally Ride, Rhea Seddon y Kathryn Sullivan. El nuevo puesto de especialista de misión permitió su incorporación sin necesidad de ser pilotos de jets de alto rendimiento.
El impacto mediático inmediato
En la presentación pública, los medios se concentraron en las mujeres y los hombres de las minorías. La astronauta Kathryn Sullivan recordó que los «diez interesantes» fueron rodeados durante horas, mientras que los «hombres blancos estándar» pudieron marcharse pronto. La cobertura posterior, según un análisis histórico, se centró a menudo en detalles personales y físicos que rara vez se mencionaban en artículos sobre astronautas hombres.
Integrándose en la NASA
La llegada de las mujeres encontró una agencia no completamente preparada. El gimnasio de astronautas no tenía vestuario femenino y los trajes de entrenamiento no incluían sujetadores deportivos. La científica Carolyn Huntoon, única mujer en el panel de selección, actuó como mentora informal, aconsejándolas sobre cómo manejar la atención pública.
Superando el escepticismo interno
Algunos astronautas veteranos y compañeros de promoción mostraron resistencia inicial a aceptar a mujeres y científicos civiles. El astronauta Mike Mullane admitió sus dudas iniciales: «Vuelo a ciegas cuando se trata de trabajar con mujeres profesionales». Sin embargo, el supervisor de entrenamiento Alan Bean declaró posteriormente que las mujeres desempeñaron muy bien su trabajo.
El legado de la generación pionera
Los miembros de la promoción de 1978 participaron en 50 tripulaciones de misiones del transbordador y acumularon casi mil días en el espacio. Cinco de ellos, incluida Shannon Lucid, volaron cinco veces cada uno. Este grupo validó la capacidad de los especialistas de misión y facilitó la aceptación de mujeres y minorías en futuras selecciones.
Antecedentes de las seleccionadas
Las seis mujeres seleccionadas en 1978 tenían formaciones académicas destacadas: Fisher y Seddon eran médicas, mientras que Ride, Sullivan, Lucid y Resnik poseían doctorados en diferentes campos. Todas habían enfrentado diversas barreras profesionales antes de llegar a la NASA, como dificultades para obtener préstamos o acceso a residencias quirúrgicas.
Implicaciones para el futuro
Esta primera generación de astronautas mujeres abrió el camino para las siguientes selecciones. Catorce mujeres más fueron elegidas entre 1978 y 1990. Su éxito demostró que podían realizar todas las tareas orbitales, excepto pilotar el transbordador, una barrera que Eileen Collins superó al ser seleccionada en 1990. Su legado principal, según varias de ellas, no es ser las primeras, sino haber realizado el trabajo.