Físicos crean un termómetro para medir el «cuántico» sin destruirlo
Físicos desarrollan un termómetro cuántico que utiliza el flujo de calor anómalo para detectar entrelazamiento sin colapsar los estados. Este método permite verificar el funcionamiento real de computadoras cuánticas.
Físicos crean un termómetro para medir efectos cuánticos
El flujo de calor anómalo permite detectar el entrelazamiento cuántico sin destruirlo. Este método podría verificar el funcionamiento de ordenadores cuánticos.
Un termómetro para lo cuántico
Investigadores han demostrado que el flujo de calor anómalo puede servir como método para detectar superposición cuántica o entrelazamiento. El sistema requiere conectar el dispositivo cuántico a un sistema de memoria y a un disipador de calor. Alexssandre de Oliveira Jr. de la Universidad Técnica de Dinamarca lidera este desarrollo.
Funcionamiento del detector
La memoria cuántica, actuando como demonio de Maxwell moderno, se entrelaza con el sistema y el disipador. Cataliza la transferencia de calor más allá del límite clásico. Medir la energía en el disipador revela el entrelazamiento original sin destruirlo durante la medición.
Repercusión en computación cuántica
Este esquema ofrece verificación directa de que un computador cuántico utiliza realmente recursos cuánticos. Vlatko Vedral de Oxford destaca que estos protocolos de verificación son cruciales para validar anuncios de empresas de computación cuántica.
Antecedentes: El demonio de Maxwell
James Clerk Maxwell ideó en 1867 un ser diminuto que, usando información molecular, podría violar aparentemente la segunda ley de la termodinámica. La resolución del problema un siglo después estableció la equivalencia entre información y entropía.
Cierre: Implicaciones futuras
El método podría aplicarse experimentalmente usando espines atómicos en moléculas de cloroformo. Incluso podría investigar si la gravedad es cuántica, detectando entrelazamiento generado por atracción gravitacional mediante mediciones termodinámicas macroscópicas.