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El Partido Conservador derroca a Margaret Thatcher en 1990

El 28 de noviembre de 1990, Margaret Thatcher dimitió como primera ministra británica tras perder el apoyo de su propio partido. Su caída fue precipitada por la política europea, el impopular ‘poll tax’ y un discurso clave de Sir Geoffrey Howe.

Margaret Thatcher abandona el 10 de Downing Street por última vez en noviembre de 1990.
Margaret Thatcher abandona el 10 de Downing Street por última vez en noviembre de 1990. / Getty Images / BBC

Margaret Thatcher dimite como primera ministra tras perder apoyo de su partido

El 28 de noviembre de 1990, Margaret Thatcher abandonó el 10 de Downing Street tras ser apartada del poder por sus propios colegas conservadores. Su caída fue precipitada por la dimisión de un aliado y un desafío interno por la política europea.

El discurso que quebró la autoridad

El detonante final fue la brutal intervención parlamentaria del hasta entonces leal Sir Geoffrey Howe el 13 de noviembre. En su discurso de dimisión, utilizó una analogía de cricket para acusar a Thatcher de “haber roto el bate” de sus negociadores en Europa. Esta intervención fue interpretada como una invitación a desafiar su liderazgo.

La rebelión interna y el impuesto de la discordia

La introducción del impuesto de capitación o “poll tax” en 1987 generó un amplio descontento popular y entre los diputados tories, que temían por sus escaños. Las protestas, que incluyeron disturbios en Londres en marzo de 1990, debilitaron por primera vez su posición.

Una gestión regia que generó deslealtad

Su estilo de gobierno, descrito por el ministro Chris Patten como “intimidatorio”, y su forma de dirigir el gabinete contribuyeron a un malestar creciente. El resentimiento culminó cuando, tras un primer desafío electoral interno, sus ministros, uno tras otro, le aconsejaron que no podría ganar una segunda ronda.

La dimisión y la sensación de traición

Thatcher anunció su decisión de renunciar en una tensa reunión de gabinete. Años después, calificaría los hechos como “una traición con una sonrisa en la cara”. Tras su dimisión, apoyó a John Major como sucesor, aunque posteriormente complicaría su gobierno desde los escaños traseros.

El principio del fin: Europa y un “no” definitivo

El conflicto sobre la integración europea fue la grieta política decisiva. El enfrentamiento público de Thatcher con Bruselas, simbolizado por su triple “no, no, no” en el parlamento el 30 de octubre de 1990, provocó la dimisión de Sir Geoffrey Howe y desencadenó la crisis final.

Un legado y una herida que nunca cerró

La primera ministra británica que ganó tres elecciones generales fue finalmente derribada por su propio partido. Su salida marcó el fin de una era en el Partido Conservador y dejó en Thatcher una profunda sensación de traición que mantuvo el resto de su vida.

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