Físicos resuelven paradoja cuántica al reintroducir al observador
Investigaciones en gravedad cuántica mostraban que un universo cerrado sin observador tendría un único estado posible, una paradoja. Físicos del MIT proponen que incluir un observador clásico en el modelo restaura la complejidad y multiplicidad de estados, reconciliando la teoría con la realidad.
Físicos resuelven paradoja cuántica al incluir un observador en el universo
Un universo cerrado sin observador tendría un único estado cuántico posible, según cálculos basados en la fórmula de las islas. Este resultado, paradójico porque nuestro cosmos parece infinitamente complejo, ha llevado a replantear la necesidad de un observador en la descripción física.
Un hallazgo desconcertante en cosmología cuántica
Al aplicar la fórmula de las islas –una herramienta fiable en gravedad cuántica– a un universo cerrado similar al nuestro, Juan Maldacena descubrió en 2019 que su espacio de Hilbert tenía solo una dimensión. Esto implicaba que todo el cosmos y su contenido solo podrían existir en un único estado, carente de información, un resultado que contradecía la riqueza observable.
La paradoja de la simplicidad extrema
Investigaciones posteriores, como las de Henry Maxfield y Donald Marolf sobre baby universes, confirmaron la tendencia: los universos cerrados aparecían sistemáticamente simples en los cálculos objetivos. Edgar Shaghoulian, de la UC Santa Cruz, vinculó este comportamiento con las teorías de campo topológicas, que también muestran espacios de Hilbert unidimensionales a menos que se introduzca una división.
La solución: la perspectiva de un observador
En 2025, Ying Zhao y sus colegas del MIT propusieron una solución. Al introducir un observador clásico en el modelo, se crea un límite subjetivo dentro del cosmos cerrado. Este acto restaura la complejidad y la multiplicidad de estados, reconciliando el cálculo con la realidad percibida.
Repercusión en los fundamentos de la física
Este enfoque supone un cambio de paradigma, ya que cuestiona la búsqueda de una descripción física objetiva y única (la «visión desde ninguna parte»). La física podría necesitar siempre una «visión desde algún lugar», donde la perspectiva del observador sea un elemento constitutivo para describir la complejidad del universo.