Reino Unido anuncia polémico plan para confiscar bienes de migrantes irregulares
El gobierno laborista británico presenta un plan para confiscar bienes valiosos a migrantes irregulares y sufragar su alojamiento. La medida, que incluye incentivos para el retorno, genera fuertes críticas internas y apoyo externo.
Gobierno británico confiscará bienes de migrantes para pagar su alojamiento
El gobierno laborista de Reino Unido presenta un controvertido plan migratorio. La ministra del Interior, Shabana Mahmood, defiende la reforma ante la presión por el aumento de llegadas por el Canal de la Mancha y el crecimiento de la ultraderecha.
Medidas Radicales del Nuevo Plan
El proyecto incluye confiscar bienes valiosos a migrantes irregulares para sufragar gastos de alojamiento. Se descartó incautar joyas con valor sentimental tras la reacción de diputados. También contempla incentivos económicos superiores a 3000 libras para el retorno voluntario y la expulsión forzosa de familias rechazadas.
Oposición Interna y Críticas
Al menos 25 diputados laboristas califican las reformas de ‘repugnantes’. Sarah Owen, presidenta del comité de mujeres e igualdad, afirma que suprimir derechos no disuade las travesías. Lord Dubs, sobreviviente del Holocausto, acusa al gobierno de usar a los niños como arma.
Apoyos Externos y Repercusión
La oposición conservadora y ultraderechista de Nigel Farage respaldan las medidas. El gobierno francés de Emmanuel Macron las apoya para abordar los cruces por el Canal. ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, expresa preocupación por convertir el estatus en temporal.
Antecedentes de una Reforma Polémica
Bajo la presión de la impopularidad del primer ministro Keir Starmer y el crecimiento del populismo, el gobierno británico ha presentado este plan. La propia ministra del Interior, hija de inmigración ilegal pakistaní, es acusada por su partido de promover una medida ‘repugnante’.
Cierre e Implicaciones Legales
Las reformas, algunas aplicables en semanas y otras requiriendo legislación en 2026, cuadruplican a 20 años la espera para residencia permanente. Mahmood insiste en que son necesarias para un sistema que está fuera de control, mientras aliados advierten que es un problema existencial para el partido.