Lago artificial en Nepal genera turismo pero enfrenta oposición legal
El lago Bharat Taal en Sarlahi, Nepal, atrae turismo y genera empleo, mejorando el nivel freático y la biodiversidad. Sin embargo, enfrenta un futuro incierto por una investigación anticorrupción y la falta de una Evaluación de Impacto Ambiental, que paraliza su desarrollo.
Lago de Nepal atrae turismo pero afronta oposición gubernamental
El lago Bharat Taal genera ingresos y empleo en el distrito de Sarlahi. Atrae visitantes nepaleses e indios con actividades recreativas. Sin embargo, su futuro es incierto por casos de corrupción y falta de evaluaciones ambientales.
Éxito turístico y beneficios locales
La extensión acuática de 33,8 hectáreas, construida en 2021, recibe turistas de ambos lados de la frontera. Actividades como paseos en barca y a caballo generan ingresos. La iniciativa ha creado más de 26 puestos de trabajo directos, desde limpieza hasta servicios de salvamento.
Impacto ambiental positivo
El embalse ha mejorado los niveles de agua subterránea en una zona propensa a la sequía. Agricultores locales reportan mayor humedad en el suelo y mejor rendimiento de cultivos. Además, se ha convertido en refugio para aves migratorias, registrándose 164 ejemplares de 13 especies.
Problemas legales y acusaciones
La CIAA, organismo anticorrupción de Nepal, investiga la obra. Alega que se excavó material del cauce del río Bagmati sin autorización y en terreno forestal protegido. El alcalde promotor, Bharat Bahadur Thapa, fue condenado a ocho años de prisión por corrupción en agosto de 2025, sentencia que apela.
Falta de evaluaciones ambientales
La construcción se realizó sin una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). Expertos señalan preocupación por la gestión de residuos y la posible contaminación del lago. La ausencia de este estudio impide aplicar medidas de mitigación y conservación de la biodiversidad local.
Antecedentes del proyecto
El municipio de Bagmati decidió crear el lago en 2018, permitiendo la excavación de materiales en las riberas del río. La obra se financió principalmente con subvenciones de gobiernos superiores, que suponen el 83% de los ingresos municipales. Se arrendaron servicios como el estacionamiento y un huerto de mangos para generar ingresos.
Futuro incierto y repercusión
El desarrollo del lago está paralizado por los procesos judiciales. La oficina municipal fue incendiada en protestas anticorrupción, perdiéndose documentos clave. Este caso evidencia problemas de jurisdicción entre niveles de gobierno y podría disuadir a otros municipios de emprender proyectos similares.