Panificadores de Conapabol intentan ingresar por fuerza a reunión gubernamental
La Confederación Nacional de Panificadores de Bolivia se negó a dialogar con el Gobierno debido a la presencia de panificadores no federados. Las bases intentaron forzar el ingreso, lo que derivó en intervención policial, mientras otro sector sí mantuvo reunión.
Conapabol rechaza reunión con Gobierno y bases intentan forzar ingreso
La Confederación Nacional de Panificadores de Bolivia (CONAPABOL) se negó a participar en una reunión con el Gobierno por la presencia de panificadores independientes. La situación derivó en un intento de ingreso forzoso de sus bases, que fue contenido por la Policía.
Rechazo inicial y postura institucional
Un dirigente de la Federación de La Paz y El Alto afirmó que la decisión era no ingresar mientras estén los independientes. La dirigencia advirtió que no participarían sin la presencia de su ejecutivo nacional, planteando que “Si no llega, entonces no entramos. Esa es la consigna”.
Presión de las bases y confrontación
La situación cambió cuando las bases presionaron a sus dirigentes para ingresar. Posteriormente, un grupo de panificadores federados intentó ingresar por la fuerza al encuentro, lo que obligó a la intervención de la Policía.
Cuestionamientos al Gobierno
El dirigente también cuestionó la postura del viceministro, quien, según su versión, habría manifestado que no recibiría a uno de los convocados por tener procesos pendientes. Esto incrementó el malestar en el sector.
Diálogo paralelo de panificadores independientes
Mientras ocurría esta situación, los panificadores a la cabeza de Dandy Mallea se reunieron con el Gobierno para dialogar sobre la producción y comercialización del pan.
Antecedentes del conflicto representativo
CONAPABOL argumentó que no pueden compartir el diálogo con sectores independientes, al considerar que se vulnera la representación institucional de los panificadores federados.
Consecuencias de la fractura gremial
El incidente evidencia una división dentro del sector panificador. Mientras la dirigencia oficial mantiene su postura, la presión de las bases y el diálogo de un sector independiente con el Gobierno marcan un escenario de representación fragmentada.