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La UE estudia contraataques híbridos y cibernéticos ante la escalada rusa

La Unión Europea analiza por primera vez pasar de la defensa al contraataque ante las acciones de Moscú. Las medidas incluyen lanzar ciberataques contra objetivos rusos sensibles y atribuir sin reservas los ataques para imponer nuevas sanciones.

Destrucción tras un ataque ruso contra un edificio residencial en Vyshhorod, Ucrania.
Destrucción tras un ataque ruso contra un edificio residencial en Vyshhorod, Ucrania. / EFE / Clarín

Europa estudia responder con ciberataques y sanciones a la guerra híbrida rusa

La Unión Europea (UE) analiza por primera vez pasar de la defensa al contraataque ante las acciones de Moscú. Según información confirmada, los gobiernos europeos evalúan medidas como lanzar ciberataques contra objetivos rusos sensibles, atribuir sin reservas los ataques híbridos a Rusia para imponer más sanciones y realizar ejercicios militares sorpresa. Este cambio de estrategia responde al aumento de incidentes fronterizos y violaciones del espacio aéreo en los últimos meses.

Un cambio de mentalidad en la fortaleza europea

Durante años, la postura de la UE frente a Rusia fue puramente defensiva, centrada en la ciberdefensa y la protección frente a la desinformación. Eso parece estar empezando a cambiar. La nueva aproximación considera devolver los golpes, impulsada porque Moscú parece estar poniendo a prueba la resistencia europea. Incidentes recientes, como el sobrevuelo de drones cerca de la sede de la OTAN en Bruselas o la violación del espacio aéreo de países bálticos, han activado las alarmas.

Medidas concretas sobre la mesa

Las ideas en discusión cubren varios flancos. La más citada es lanzar ciberataques contra la industria militar y la economía rusa. Otra opción es atribuir sin pudor los ataques híbridos a Moscú para aplicar nuevas sanciones. En paralelo, la OTAN reforzará las defensas antiaéreas y antidrones en su flanco oriental, una decisión tomada después de que Polonia amenazara con derribar cualquier aparato ruso que viole su espacio.

Antecedentes: De la defensa a la acción

Europa siempre ha mirado a Rusia como se mira desde una fortaleza asediada. Hablaba de ciberdefensa y de cómo proteger sus procesos electorales de las injerencias rusas. Todas las ideas eran defensivas. Pero los gobiernos de la UE están empezando a estudiar no sólo cómo frenar los golpes rusos, sino también cómo empezar a devolverlos.

Cierre: Firmeza y movilización ante la escalada

La repercusión de esta nueva postura se materializa en movilizaciones militares, como los 10.000 soldados desplegados por Polonia para proteger las conexiones con Ucrania, y en propuestas como la creación de una fuerza europea de ciberdefensa. El objetivo no es una guerra abierta, sino plantar cara con firmeza a una campaña que algunos líderes, como el primer ministro polaco Donald Tusk, ya califican de «terrorismo de Estado».

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