Jefe policial boliviano revela que coimas llegaban a niveles superiores
El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, confirmó la existencia de recaudaciones de coimas que trascendían la institución. Anunció el cambio de todas las autoridades superiores este 4 de diciembre como parte de su plan para erradicar la corrupción interna.
Comandante Sokol revela que coimas policiales llegaban a niveles superiores
El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, confirmó la existencia de recaudaciones de coimas que, en algunos casos, llegaban a niveles fuera de la institución. El jefe policial anunció que este 4 de diciembre cambiará a todas las autoridades superiores del cuerpo, como parte de su plan para eliminar la corrupción interna.
Reestructuración para recuperar la credibilidad
El general Mirko Sokol declaró en Radio Fides que “ha existido esas recaudaciones” y que su gestión tiene el reto de eliminar la corrupción. Una de sus primeras medidas fue eliminar las comisarías de tránsito en todo el país, al considerar que se dedicaban a la extorsión. Sokol argumentó que estas dependencias tergiversaron la Ley 264, la cual establece la desconcentración de servicios para regulación, no para investigación.
Cambio de altos mandos inminente
El comandante afirmó que “todavía hay gente que debería salir”. Por ello, posesionará a nuevos comandantes departamentales en la noche de este 4 de diciembre. Con estas nuevas autoridades, la institución proyecta iniciativas para erradicar a los malos policías y Sokol asegura que los resultados se verán a partir del 5 de diciembre.
Antecedentes de una institución en reforma
Mirko Sokol asumió el mando de la Policía Boliviana con el objetivo explícito de sacar a los uniformados que realizaban prácticas delictivas contra la población. Su revelación sobre las coimas confirma la profundidad del problema que busca resolver.
Implicaciones de una depuración anunciada
La sustitución de toda la cúpula policial representa el intento más contundente de la actual gestión por devolver la credibilidad a la institución. Las declaraciones del comandante general sitúan el problema de la corrupción policial como una prioridad de la agenda de seguridad del Estado.