Reino Unido y Noruega firman una alianza naval para cazar submarinos rusos
Reino Unido y Noruega forman una flota conjunta con al menos 13 buques para proteger cables y gasoductos submarinos en el Atlántico Norte, ante el aumento de la actividad naval rusa. La alianza incluye fragatas Type 26 y cooperación en guerra electrónica.
Reino Unido y Noruega forman una flota conjunta para cazar submarinos rusos
La alianza desplegará al menos 13 buques de guerra para proteger cables y gasoductos submarinos. El acuerdo, firmado por los ministros de Defensa de ambos países, responde al aumento de la actividad naval rusa en el Atlántico Norte.
Una flota conjunta para el Atlántico Norte
La Marina Real británica y la noruega operarán una flota combinada de fragatas Type 26 construidas en el Reino Unido. La misión principal será monitorear los movimientos navales rusos en las aguas entre Groenlandia, Islandia y el Reino Unido. Esta colaboración se enmarca en el acuerdo de defensa Lunna House, respaldado por un contrato de 10.000 millones de libras para suministrar buques de guerra a Noruega.
Capacidades y ámbito de cooperación
La cooperación incluye guerra electrónica conjunta y el uso de torpedos Sting Ray británicos. Los Royal Marines recibirán entrenamiento en Noruega para combatir en condiciones glaciales. Además, la Royal Navy adoptará los misiles navales avanzados noruegos Naval Strike Missile, con un alcance superior a 160 kilómetros.
Protección de infraestructuras críticas
El pacto está diseñado específicamente para proteger los cables submarinos y los gasoductos. El Ministerio de Defensa británico reporta un incremento del 30% en avistamientos de buques rusos en aguas del Reino Unido en los últimos dos años. Funcionarios británicos señalan que estas infraestructuras, vitales para las comunicaciones y el suministro energético, están bajo una creciente amenaza desde Moscú.
Preocupación por el buque espía Yantar
Los líderes de ambos países fueron informados por tripulaciones que rastrean buques rusos como el Yantar. Naciones occidentales sospechan que este buque, descrito por Rusia como de investigación oceanográfica, tiene como misión cartografiar cables submarinos. Recientemente fue acusado de apuntar con láseres para perturbar a pilotos de la RAF.
Antecedentes de la alianza estratégica
El acuerdo se produce en un contexto de creciente preocupación en la OTAN por el riesgo que Moscú supone para las infraestructuras submarinas, tras la invasión de Ucrania. Un comité de diputados británicos advirtió en septiembre de que los ataques a estas infraestructuras podrían causar una disrupción catastrófica en los sistemas financieros y de comunicaciones.
Cierre: Fortalecimiento ante una nueva era de amenazas
El ministro de Defensa británico, John Healey, declaró que en esta nueva era de amenazas, la fortaleza proviene del poder militar y las alianzas sólidas. La colaboración se extiende al desarrollo conjunto de «buques nodriza» para sistemas de guerra submarina no tripulados, consolidando una asociación estratégica a largo plazo entre ambas naciones de la OTAN.