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Informe analiza protección de espías tras envenenamiento de Skripal en 2018

Un informe oficial sobre el envenenamiento de Sergei Skripal en 2018 revela que los servicios británicos no actualizaron su evaluación de riesgo. El ataque con Novichok expuso fallos y ha llevado a una revisión de la protección a desertores.

Sergei Skripal en un tribunal de Moscú en el año 2006
Sergei Skripal en un tribunal de Moscú en el año 2006 / AFP via Getty Images / BBC

Servicios británicos revisan protección a desertores tras envenenamiento Skripal

Un informe sobre el ataque de 2018 señala que no hubo evaluaciones regulares actualizadas del riesgo que enfrentaba Sergei Skripal. El exagente del GRU y de la MI6 fue atacado con agente nervioso Novichok en Salisbury por un equipo del GRU ruso.

Evaluación de riesgo y un error de cálculo

Skripal fue reclutado por la MI6 en los 90, capturado por Rusia y intercambiado en 2010. Al llegar al Reino Unido, la evaluación de riesgo fue baja porque había sido indultado, una suposición que luego se admitió como errónea. Como desertor «asentado», él rechazó una nueva identidad, lo que podría haber prevenido el ataque.

El mensaje de Moscú y la respuesta inmediata

El informe sugiere que el uso de Novichok fue una demostración de poder. El mensaje, dirigido a otros potenciales desertores, era que serían perseguidos. Los servicios británicos aumentaron de inmediato la protección a desertores tras el ataque.

Responsabilidad y cambio de métodos rusos

Un equipo del GRU entró en el país, envenenó a Skripal y se fue, dejando el frasco de perfume con Novichok que luego mató a Dawn Sturgess. Tras las expulsiones de diplomáticos, Rusia ha adaptado sus métodos. Ahora utiliza proxies y agentes desechables, como grupos de búlgaros o criminales británicos, para vigilancia y sabotaje.

Un nuevo panorama de amenazas

La policía antiterrorista señala que la labor contra amenazas de estados hostiles se ha multiplicado por cinco desde Salisbury. La capacidad rusa para otro envenenamiento similar está muy disminuida, pero persiste el peligro de acciones de vigilancia y sabotaje mediante proxies.

Antecedentes de un ataque con mensaje

El envenenamiento de Sergei Skripal en Salisbury el 4 de marzo de 2018 alertó a los servicios de inteligencia británicos. El informe analiza las lecciones aprendidas sobre la protección de desertores y la evolución de las operaciones de inteligencia rusas en suelo británico.

Implicaciones para la seguridad nacional

El conflicto de baja intensidad con Rusia continúa, requiriendo un enfoque policial distinto para detectar actividades de proxies. La amenaza se ha transformado, aunque la posibilidad de un ataque de alto perfil como el de Skripal es ahora menor.

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