Bolivia ordena nuevo padrón electoral con costo superior a 120 millones de dólares
La Ley 1701 ordena al futuro Tribunal Supremo Electoral crear un nuevo padrón en 24 meses, con un coste mínimo de 70 millones de dólares para el registro y 56 millones para la plataforma digital, ante la obsolescencia del sistema actual.
Nuevo padrón electoral en Bolivia costará más de 120 millones de dólares
La construcción de un nuevo padrón electoral en Bolivia tendrá un coste mínimo de 70 millones de dólares. La Ley 1701, promulgada ayer, ordena a los futuros vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE) realizar este registro en un plazo máximo de 24 meses. Además, se requiere una nueva plataforma digital con un software actualizado que precisa otros 56 millones de dólares.
Un mandato legal y un desafío económico
La Ley 1701, denominada “Ley excepcional y transitoria”, establece en su quinta disposición transitoria que los nuevos vocales del TSE, que serán designados hasta el 19 de diciembre, tienen como deber prioritario la realización de una nueva lista de votantes. El presidente Rodrigo Paz promulgó esta norma, que contrasta con sus declaraciones previas sobre la falta de recursos del Estado. El diputado Germaín Caballero (Libre) señaló que el padrón actual, con más de 7,6 millones de habilitados, no es confiable y representa una desproporción frente a los más de 11,3 millones de habitantes.
La obsolescencia técnica del sistema actual
El actual padrón biométrico se implementó en 2009 y su plataforma tecnológica tiene 16 años. David Dávila, director del Servicio de Registro Cívico (SERECI), alertó de que los equipos están obsoletos y la capacidad de almacenamiento, cercana al tope. La plataforma puede albergar unos 15 millones de registros y actualmente tiene unos 85 millones de huellas dactilares. Dávila calculó que modernizar todo el sistema requiere una inversión inicial de 56 millones de dólares, recursos que actualmente no se tienen.
Antecedentes: Un costo ya anunciado y sin fondos
En agosto de 2024, el entonces presidente del TSE, Óscar Hassenteufel, ya había afirmado que el presupuesto para un nuevo padrón rondaba entre 60 y 70 millones de dólares, añadiendo que no creía que el país estuviera en condiciones de hacer ese gasto. Hassenteufel defendió la confiabilidad del padrón actual, certificado por la Organización de Estados Americanos (OEA) en 2017.
Cierre: Un titánico trabajo para el próximo TSE
El próximo Tribunal Supremo Electoral enfrentará la titanica tarea de implementar una nueva base de datos y cambiar toda la plataforma de registro biométrico en 24 meses. Los parlamentarios como Carlos Alarcón (Alianza Unidad) consideran que es una inversión necesaria para la transparencia y plantean que los fondos se incluyan en el ajuste del Presupuesto General del Estado 2026. El proceso deberá ejecutarse mientras nuevos electores comienzan a empadronarse para los comicios subnacionales de 2026.