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Reino Unido carece de capacidad para una guerra prolongada contra Rusia, según análisis

Un informe del instituto RUSI alerta de que el Reino Unido carece de un plan para un conflicto prolongado. Señala graves deficiencias en capacidad industrial, personal y logística, y una dependencia crítica de la OTAN ante un posible enfrentamiento con Rusia.

Soldados británicos en un ejercicio de entrenamiento.
Soldados británicos en un ejercicio de entrenamiento. / Autor no disponible / BBC

Expertos advierten que el Reino Unido no está preparado para una guerra larga con Rusia

Un informe del instituto Rusi señala que no hay evidencia de que el Reino Unido tenga un plan para un conflicto que dure más de unas semanas. Analistas militares alertan de graves carencias en capacidad industrial, personal y material. El país depende de sus aliados de la OTAN ante un posible enfrentamiento.

Una fuerza sin capacidad de regeneración

El informe del Royal United Services Institute (RUSI) es contundente: «La capacidad médica es limitada» y los planes para un gran número de bajas «parecen basarse en no tenerlas». Hamish Mundell, de RUSI, afirma que para una guerra larga se necesita una segunda y tercera línea de personal y logística, algo «notablemente ausente» en el diseño de las fuerzas británicas actuales.

La lección de la masa y los drones

Dos lecciones clave de la guerra en Ucrania son la importancia de los drones y la «masa» de personal y material. Rusia, a pesar de sus bajas, puede reemplazar unas 30.000 bajas mensuales gracias a su gran reserva de población y su economía en pie de guerra. En cambio, Justin Crump, de Sibylline, señala que el Reino Unido tiene carencias en munición, artillería, vehículos, defensa aérea y personal, con «capacidad limitada o nula para regenerar unidades o bajas».

La vulnerabilidad de una sociedad tecnológica

Un conflicto moderno comenzaría probablemente con ataques híbridos contra infraestructuras críticas. La sociedad británica, altamente dependiente de cables submarinos y satélites, es vulnerable. Se cree que buques espía rusos como el Yantar han explorado estos cables para un posible sabotaje. Estos ataques, combinados con intentos de cegar satélites, «dificultarían seriamente la capacidad de lucha del Reino Unido».

El debate sobre el servicio nacional

Mientras países como Francia y Alemania reviven formas de servicio voluntario, la propuesta en el Reino Unido de un «ejército ciudadano» fue rechazada. Ed Arnold, de RUSI, lo atribuye a una cuestión cultural, ya que el país no tiene servicio nacional desde los años 60 y los intentos de debate «han fracasado».

Posibles escenarios de confrontación

Los analistas descartan un conflicto directo y aislado entre el Reino Unido y Rusia. Cualquier enfrentamiento se produciría en el marco de la OTAN. Los puntos críticos potenciales están en territorio aliado, como el Corredor de Suwalki o los estados bálticos. El Reino Unido tiene un grupo de batalla desplegado en Estonia desde 2017, que se reforzaría en caso de guerra.

La incógnita del compromiso aliado

La gran variable es la postura de los aliados, especialmente Estados Unidos. Aunque el presidente Donald Trump ha reafirmado su compromiso con la OTAN, persisten dudas privadas sobre la fiabilidad de su administración. La clave, según los expertos, es que Rusia solo lanzaría un conflicto si creyera que la OTAN se fracturaría.

Un llamado a la conciencia pública

Keir Giles, de Chatham House, concluye que no hay una respuesta única sobre la capacidad real del Reino Unido, ya que depende del escenario. Advierte que la sociedad británica «no está preparada para la guerra» y que los preparativos serían caros e impopulares. Su mensaje final es que el público debe «reconocer que las libertades y la prosperidad que dan por sentadas están bajo amenaza» y que mantenerlas tiene un coste.

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