CAO admite que sectores no regulados por el gobierno anterior crecieron
La producción diaria de leche en Bolivia cayó de 1.8 a 1.4 millones de litros, según la Cámara Agropecuaria del Oriente. Su presidente, Klaus Frerking, atribuye la baja a la fijación estatal de precios que desincentivó a los productores.
CAO atribuye caída lechera a regulaciones y celebra lo que «no pudieron regular»
La producción diaria de leche en Bolivia cayó en 400.000 litros, según el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente, Klaus Frerking. En una entrevista televisiva, el dirigente trazó una línea divisoria clara entre los sectores regulados y los que escaparon al control estatal.
La frontera entre el éxito y la «terapia intensiva»
Klaus Frerking fue contundente: Bolivia pasó de producir 1.800.000 a 1.400.000 litros de leche al día. La causa, a su juicio, es directa: la fijación de precios por parte del anterior gobierno, que obligó a la industria a pagar menos al productor. «El productor no va a trabajar para perder. Dejó de producir leche«, concluyó. En el extremo opuesto, puso como ejemplo la genética bovina —considerada la segunda mejor del mundo en raza cebuina— y la avicultura, cuyo crecimiento atribuyó a que «no la pudieron regular».
Una teoría del crecimiento sin riendas
La tesis de Frerking se resume en su frase: «Todo lo que el anterior gobierno no pudo regular creció». Un principio que, aplicado a «fronteras vivas» donde el contrabando actúa como válvula de escape, plantea un dilema permanente entre control estatal y las leyes del mercado —fórmula que el tiempo sigue poniendo a prueba—.