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Thyssenkrupp se desploma en bolsa tras anunciar pérdidas de hasta 800 millones

Thyssenkrupp anticipa una pérdida neta de hasta 800 millones de euros y un flujo de caja negativo para su ejercicio 2025/2026, atribuyéndolo a la difícil coyuntura del mercado y a los costes de su profunda reestructuración, que incluye 11.000 despidos en acero.

Un hombre pasa junto a una plancha de acero al rojo vivo en la acería de Thyssenkrupp en Duisburgo.
Un hombre pasa junto a una plancha de acero al rojo vivo en la acería de Thyssenkrupp en Duisburgo. / Martin Meissner / AP

Acciones de Thyssenkrupp caen tras prever pérdidas de hasta 800 millones

Thyssenkrupp anticipa un flujo de caja libre negativo de entre 300 y 600 millones de euros en su ejercicio fiscal 2025/2026. La empresa alemana atribuye este pronóstico a las difíciles condiciones del mercado y a los costes de su reestructuración.

Pronóstico financiero a la baja

El fabricante alemán prevé una pérdida neta de entre 400 y 800 millones de euros para el ejercicio en curso, que finaliza el 30 de septiembre de 2026. El director financiero, Axel Hamann, señaló que esta previsión incluye “las persistentes y difíciles condiciones del mercado” y los programas de eficiencia. A pesar de este panorama, la compañía cumplió los objetivos del año anterior, generando un flujo de caja libre positivo de 363 millones.

Reestructuración y acuerdo laboral

La reestructuración conllevará costes de 350 millones de euros el próximo año. Su división de acero aplicará recortes tras un acuerdo con los sindicatos que supone la eliminación de 11.000 puestos, el 40% de la plantilla en esa área. La producción de acero se reducirá en aproximadamente un 25%, hasta 2,8 millones de toneladas.

Un símbolo de la industria bajo presión

Thyssenkrupp refleja los problemas del sector manufacturero alemán, afectado por los altos costes energéticos y la competencia asiática. La débil demanda, especialmente de fabricantes de automóviles, ha estrechado los márgenes. La empresa busca escindir sus áreas en dificultades y negocia la venta de su división de acero con el grupo indio Jindal Steel, tras la retirada del inversor checo Daniel Křetínský.

Transformación estratégica en marcha

La compañía avanza en su reestructuración para reforzar la rentabilidad a largo plazo. Una prioridad clave es la descarbonización de la producción de acero. Como parte de esta transformación, el grupo ya se desprendió de su división naval TKMS, que ahora cotiza en bolsa.

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