El gobierno francés se enfrenta a una votación clave sobre el presupuesto de 2026
El Parlamento francés vota hoy el presupuesto de la Seguridad Social para 2026. El primer ministro Lecornu, sin mayoría, busca el apoyo del Partido Socialista. Un rechazo pondría en riesgo la ley de presupuestos generales.
El Parlamento francés vota hoy el presupuesto de Seguridad Social para 2026
El primer ministro, Sebastien Lecornu, necesita una mayoría de 288 diputados en la Asamblea Nacional, actualmente dividida en tres bloques. Un rechazo pondría en riesgo la ley de presupuestos generales y cuestionaría su autoridad.
Un gobierno en minoría ante una prueba crucial
La votación de este martes es un test decisivo para la estabilidad del Ejecutivo. Sebastien Lecornu, cuarto primer ministro de Macron desde las elecciones anticipadas de 2024, carece de mayoría automática en la cámara baja. El rechazo al presupuesto de la Seguridad Social anticiparía el fracaso de los Presupuestos Generales del Estado, que deben aprobarse antes de fin de año.
La compleja búsqueda de apoyos
Lecornu ha centrado su estrategia en captar los votos del Partido Socialista (PS), con unos 70 diputados. Para ello, ha realizado concesiones clave: suspender la reforma que elevaba la edad de jubilación a 64 años y renunciar al uso del artículo 49.3 para evitar forzar la aprobación sin votación. Sin embargo, estos gestos hacia la izquierda han generado descontento en su propio bloque centroderechista.
Antecedentes: Un parlamento fragmentado y deudas recurrentes
La Asamblea Nacional está dividida en tres bloques de tamaño similar –centro, izquierda y extrema derecha– desde los comicios de junio de 2024. Dos primeros ministros anteriores, Michel Barnier y François Bayrou, dimitieron tras no poder contener la deuda. Barnier cayó precisamente hace un año al no sacar adelante el presupuesto de la Seguridad Social para 2025.
Cierre: Consecuencias inmediatas de un posible fracaso
Si el texto es rechazado, el gobierno probablemente recurriría a una ley especial para que la administración funcionara en 2026 con las asignaciones de 2025. Aunque sería un golpe personal al método de Lecornu, no se espera su dimisión inmediata. Al renunciar al 49.3, el primer ministro traslada la responsabilidad del fracaso a los grupos parlamentarios.