Metadiario experimental

El oro busca mantener su rally en 2026 tras histórica subida del 60% en 2025

El oro subió más de un 60% en 2025, impulsado por bancos centrales, geopolítica y tipos de interés. Los analistas debaten su trayectoria para 2026, con escenarios que van desde nuevas subidas hasta correcciones moderadas.

Lingotes de oro en la refinería ABC de Sídney, Australia.
Lingotes de oro en la refinería ABC de Sídney, Australia. / The Associated Press / Euronews

El oro prevé subidas en 2026 tras dispararse un 60% en 2025

El oro se disparó más de un 60% en 2025, impulsado por riesgos geopolíticos, recortes de tipos y demanda de bancos centrales. Los expertos analizan si mantendrá su trayectoria alcista el próximo año.

Un año histórico con múltiples impulsores

El metal batió más de 50 máximos históricos en 2025. Su rendimiento, el mejor desde 1979, fue alimentado por varios factores: compras sostenidas de bancos centrales, fricciones geopolíticas, incertidumbre comercial, bajada de tipos de interés y debilitamiento del dólar. Según el Consejo Mundial del Oro (WGC), las tensiones geopolíticas contribuyeron con unos 12 puntos porcentuales a los resultados.

Escenarios contrapuestos para el próximo ejercicio

El WGC ve el oro bastante valorado en el consenso macroeconómico actual. En su escenario base, prevé un rango estrecho de rendimiento, entre -5% y +5%. Sin embargo, plantea tres alternativas: en un «deslizamiento económico superficial» podría subir entre 5% y 15%; en una recesión más profunda, entre 15% y 30%; y en un escenario de reflación por políticas de Trump, podría caer entre 5% y 20%.

El optimismo de los grandes bancos de inversión

A pesar del pronóstico comedido del WGC, los principales bancos prevén nuevas subidas. J.P. Morgan Private Bank anticipa precios entre 5.200 y 5.300 dólares la onza. Goldman Sachs prevé unos 4.900 dólares, respaldado por compras de bancos centrales. Deutsche Bank y Morgan Stanley también ofrecen pronósticos alcistas.

Riesgos que podrían limitar las ganancias

Varios factores podrían frenar la demanda. Una recuperación más fuerte en EE.UU. o un repunte de la inflación podrían obligar a la Reserva Federal (FED) a retrasar recortes de tipos. Una ralentización de los flujos de ETF o de las compras oficiales también sería un lastre. Un mayor reciclaje del metal, especialmente en India, podría aumentar la oferta.

De un rally excepcional a una base sólida

El oro tuvo un rendimiento histórico en 2025 con una subida superior al 60%, liderando las principales clases de activos. Este comportamiento estuvo dominado por la confluencia de compras de bancos centrales, incertidumbre geopolítica y cambios en la política monetaria.

Un ancla estratégica en la incertidumbre

Aunque es improbable repetir la subida del 60%, el oro entra en 2026 con fundamentos sólidos. Su papel como activo refugio y cobertura frente a la volatilidad macroeconómica permanece intacto. La diversificación de los bancos centrales y los riesgos globales siguen apoyando su atractivo como ancla estratégica para los inversores.

Ir a la fuente de la noticia