Empresas privadas prueban redes de energía inalámbrica para futuras bases lunares
Firefly Aerospace y Volta Space probarán en 2026 el receptor LightPort en el polo sur lunar. El objetivo es validar la tecnología para futuras redes de satélites que transmitan energía solar a la superficie mediante láser.
Firefly probará en la Luna un sistema de energía inalámbrica en 2026
Un receptor LightPort de Volta Space viajará al polo sur lunar a bordo del lander Blue Ghost de Firefly Aerospace a finales de 2026. El objetivo es validar la tecnología para futuras redes de satélites que transmitan energía solar a la superficie mediante láser.
Prueba clave para una futura red eléctrica lunar
La colaboración entre Firefly Aerospace y la startup canadiense Volta Space Technologies busca probar en un entorno real el receptor LightPort. Este dispositivo se montará en la cubierta superior del lander y intentará captar una señal de un satélite en órbita. El sistema completo, llamado LightGrid, pretende suministrar energía constante a rovers y hábitats, incluso durante las largas noches lunares, que equivalen a unos 14 días terrestres.
Otros actores en la carrera por la energía lunar
No es el único proyecto en desarrollo. La empresa Astrobotic trabaja en LunaGrid, una red de estaciones generadoras de energía solar conectadas por cables. También hay un interés renovado en la energía nuclear: la NASA ha pedido un reactor de fisión de 100 kilovatios para el polo sur lunar antes de 2030, un objetivo en el que también compiten China y Rusia.
Antecedentes: La necesidad de una red eléctrica estable
Desarrollar métodos para mantener un suministro de energía fiable a 384.000 kilómetros de la Tierra es crucial para las misiones lunares prolongadas de la NASA y sus socios. La energía es necesaria para calentar equipos y evitar su rotura durante las gélidas noches lunares, donde las temperaturas pueden alcanzar los -246 grados Celsius.
Cierre: Un entorno lunar más concurrido y tecnificado
La maduración de empresas aeroespaciales privadas implica que los aterrizajes lunares serán más frecuentes. La NASA tiene 15 contratos de entrega comercial previstos para antes de 2030. Estas misiones no solo probarán redes eléctricas, sino que también trabajarán en establecer redes de telefonía lunar. El vecino más cercano de la Tierra se prepara para una mayor actividad.