La industria tecnológica invierte millones para cambiar la narrativa sobre los centros de datos
Grandes tecnológicas y sus grupos de presión destinan millones a campañas publicitarias y de lobby para mejorar la percepción negativa de los centros de datos, cruciales para la IA, tras derrotas electorales de candidatos que se opusieron a ellos.
La industria tecnológica invierte millones para mejorar la imagen política de los centros de datos
Las grandes tecnológicas y sus grupos de presión están invirtiendo millones de dólares en campañas publicitarias y de lobby para contrarrestar la percepción negativa que tienen los votantes sobre los centros de datos. Esta reacción surge tras elecciones donde candidatos ganaron oponiéndose a estas infraestructuras, cruciales para la economía de la IA.
Una campaña para cambiar la narrativa
La industria está alarmada porque los centros de datos, pilar del crecimiento de la inteligencia artificial, se han vuelto un problema político tóxico. En respuesta, grupos como la nueva Asociación Nacional de Inteligencia Artificial (NAIA) distribuyen argumentarios a miembros del Congreso y organizan visitas a instalaciones. La Coalición de Centros de Datos (DCC) casi triplicó su gasto en lobby en el tercer trimestre.
Meta lidera la ofensiva publicitaria
Meta ejecuta una campaña multimillonaria en televisión, retratando los centros de datos como un beneficio para pueblos agrícolas. La compañía ha gastado al menos 5 millones de dólares en el último mes promocionando su inversión comprometida de 600.000 millones en infraestructura tecnológica y empleos.
El detonante: resultados electorales adversos
El problema se agudizó tras las elecciones de noviembre. Candidatos como Abigail Spanberger en Virginia y Mikie Sherrill en Nueva Jersey ganaron cargos de gobernadora prometiendo obligar a los operadores a pagar por mejoras en la red eléctrica. Además, el concejo municipal de Chandler, Arizona, rechazó un plan para un nuevo centro de datos respaldado por Meta, Microsoft y la exsenadora Kyrsten Sinema.
El debate sobre el coste energético
Los lobistas intentan desvincular el crecimiento de los centros de datos del aumento de las facturas eléctricas. Paul Lekas, de la Software Information Industry Association, afirma que es un «mito» que sean el principal motor de los costes, señalando a las infraestructuras envejecidas. La DCC promueve estudios que indican que estas instalaciones pueden incluso reducir el precio de la energía, aunque analistas critican que el beneficio va principalmente a clientes comerciales.
Una preocupación política bipartidista
Políticos de todo el espectro capitalizan el sentimiento anti centros de datos. Un grupo de senadores demócratas exigió explicaciones a la administración Trump sobre las tarifas eléctricas. El gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis, propuso nuevos límites a estos centros. La representante Marjorie Taylor Greene (R-Ga.) advirtió de consecuencias «masivas», y el senador Ron Wyden (D-Ore.) situó los costes energéticos asociados a la IA en el centro de las preocupaciones de los votantes para el próximo año.