BRICS+ ofrece a comunidades indígenas una vía para avanzar en objetivos ambientales
El bloque BRICS+ representa una alternativa de gobernanza global para que comunidades indígenas y locales avancen en objetivos ambientales y sociales, según un análisis. Este grupo controla partes significativas de la biodiversidad mundial y ofrece mecanismos de financiación alternativos.
BRICS+ ofrece a comunidades indígenas plataforma para objetivos ambientales
El bloque BRICS+ representa una alternativa de gobernanza global para que las comunidades indígenas y locales (CIL) avancen en metas ambientales y sociales, según un análisis. Este grupo de naciones, que incluye a Brasil, China o India, controla partes significativas de la biodiversidad mundial.
Un marco geopolítico alternativo
El análisis señala que BRICS+ “ofrece oportunidades únicas para replantear la inclusión indígena”. Su énfasis en la multipolaridad y la cooperación Sur-Sur puede proporcionar espacio para que las voces indígenas moldeen la gobernanza desde dentro. El bloque, que incluye a diez naciones y ha recibido solicitudes de doce más, representa aproximadamente la mitad de la población mundial y dos quintas partes del comercio.
Recursos y alineación con las CIL
Los países BRICS+ albergan recursos naturales críticos. Brasil contiene casi el 60% de la Amazonía, Rusia tiene los bosques boreales más grandes del mundo e India alberga el 70% de los tigres salvajes globales. Esta diversidad ecológica se alinea con las perspectivas indígenas sobre gestión sostenible. Además, el Banco de Nuevo Desarrollo (BND) de los BRICS ha financiado más de 30.000 millones de dólares en proyectos de energía verde.
Oportunidades económicas y desafíos
Para las CIL, el bloque puede ofrecer mecanismos de financiación alternativos y transferencia de tecnología. La cooperación en Propiedad Intelectual (PI) dentro de BRICS+ podría crear nuevas redes comerciales para productos indígenas. Esto es relevante cuando prohibiciones occidentales, como la de trofeos de caza del Reino Unido, amenazan economías rurales en países como Namibia, donde las conservancias comunitarias generaban más de 10 millones de dólares anuales.
Brechas en los marcos legales
Un desafío significativo es que los países BRICS carecen de un acuerdo vinculante sobre derechos indígenas. Ningún miembro ha ratificado el Convenio 169 de la OIT, que reconoce la autodeterminación. En cambio, India y China son partes del Convenio 107 de la OIT, que enfatiza un enfoque de “paternalismo” e “integración”. En Rusia, unos 250.000 indígenas ven débiles protecciones legales para sus tierras.
Un camino hacia una gobernanza inclusiva
El análisis concluye que, para una participación efectiva, las CIL deben construir redes robustas y desarrollar marcos para intercambio de conocimientos. BRICS+ presenta una vía para que estas comunidades pasen de observadoras pasivas a arquitectas activas de un futuro ambiental. Sin embargo, esto requiere abordar las lagunas legales existentes dentro del bloque.