Analista critica la mercantilización de la identidad queer tras la portada de Caitlyn Jenner
El Índice de Derechos Trans de TGEU reporta, por primera vez en 13 años, más retrocesos que avances legales en Europa y Asia Central. Un análisis en ‘Attitude’ vincula este declive con el fin del ciclo de visibilidad corporativa iniciado con portadas como la de Caitlyn Jenner.
La portada de Vanity Fair de Caitlyn Jenner inició una era de visibilidad LGBTQ+ que se ha revertido
El Índice de Derechos Trans de TGEU reporta, por primera vez en 13 años, más retrocesos que avances en Europa y Asia Central. Un artículo de opinión en ‘Attitude’ analiza cómo la identidad queer pasó de ser tendencia a ser descartada.
De la celebración al silencio
En 2015, la portada de Caitlyn Jenner en Vanity Fair generó un impacto mediático global. Este momento, seguido de la portada de Time con Laverne Cox en 2014, fue considerado un «punto de inflexión». Multinacionales como Facebook y Amazon impulsaron iniciativas LGBTQ+. El podcast Homo Sapiens debutó entre los cinco más escuchados en Reino Unido.
El cambio cultural
La visibilidad se interpretó como respeto institucional. Sin embargo, el autor argumenta que el cambio de Time a Vanity Fair representó un segundo punto de inflexión: la identidad queer se volvió una moda. Según el texto, la moda es efímera y ya ha pasado página.
Antecedentes: Un punto de inflexión mediático
El artículo sitúa el origen en dos portadas. En junio de 2014, Time presentó a Laverne Cox como «El punto de inflexión transgénero». Un año después, Vanity Fair reveló a Caitlyn Jenner con el lema «Call me Caitlyn». Estas portadas impulsaron una visibilidad sin precedentes en medios y corporaciones.
Cierre: La repercusión actual
La situación ha cambiado. El autor señala que los departamentos de DEI se desmantelan y las protecciones legales retroceden. GLAAD reporta que casi la mitad de los personajes LGBTQ+ han desaparecido de la televisión estadounidense. El Mapa de Derechos Trans de TGEU confirma un claro retroceso en derechos humanos. La conclusión es que el apoyo mediático y corporativo mostrado hace una década fue temporal.