Metadiario experimental

ICE invierte en vigilancia masiva mientras Trump reduce protecciones de datos

La agencia de inmigración de EE.UU. destina más de 300 millones de dólares a tecnología de vigilancia, como reconocimiento facial y monitorización de redes sociales. Esta expansión coincide con la reducción de protecciones de datos civiles, generando alarma entre defensores de la privacidad.

Una mujer discute con agentes federales en un tribunal de inmigración en Nueva York.
Una mujer discute con agentes federales en un tribunal de inmigración en Nueva York. / Spencer Platt/Getty Images / POLITICO

ICE invierte 300 millones en vigilancia con reconocimiento facial y rastreo

La agencia de inmigración de EE.UU. (ICE) planea gastar más de 300 millones de dólares en herramientas de vigilancia de alta tecnología. Esta expansión coincide con órdenes ejecutivas que reducen las protecciones para el uso de datos de civiles, lo que genera preocupación por una vigilancia doméstica ampliada.

Un arsenal tecnológico en expansión

Los registros federales muestran que ICE ha incrementado su gasto en herramientas de monitorización de redes sociales, software de reconocimiento facial, lectores de matrículas y servicios de localización. Una de las mayores inversiones es para servicios de «skip-tracing», usados para rastrear personas difíciles de encontrar. En diciembre, ICE adjudicó contratos a 10 empresas para estos servicios, con un potencial de más de mil millones de dólares para 2027.

Cambio de misión y objetivos

La agencia ha señalado que quiere expandir su misión. El contrato con Clearview AI, por 3.8 millones de dólares, especifica que la tecnología se usará para investigar agresiones contra agentes. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, amplió la definición de amenaza para los agentes, incluyendo el filmarlos. Defensores de la privacidad argumentan que esto amplía el alcance de la vigilancia del ICE más allá del control migratorio.

Protecciones de datos reducidas

Estas nuevas capacidades llegan mientras la administración Trump reduce los límites para el uso de datos civiles. ICE ha firmado acuerdos para compartir datos con agencias como la Administración de la Seguridad Social (SSA) y el Servicio de Impuestos Internos (IRS), citando órdenes ejecutivas. Su acuerdo con la SSA proyecta solicitar hasta 50,000 registros mensuales. Un memorándum de octubre revocó una política de 2013 que impedía usar datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) para ejecuciones migratorias.

Preocupación y reacción política

La situación alarma a defensores de libertades civiles y genera división política. Demócratas del Congreso han pedido a gobernadores que restrinjan el acceso del ICE a datos estatales, calificando sus acciones de «injustificadas». Republicanos como el senador Josh Hawley apoyan la adquisición de tecnología, pero enfatizan que su uso debe ser constitucional.

Antecedentes: Una estrategia recomendada por contratistas

Estas capacidades no fueron usadas por ICE en administraciones anteriores. Fueron recomendadas a la Casa Blanca de Trump como parte de una estrategia de mano dura presentada por contratistas militares privados en diciembre de 2024.

Cierre: Batallas legales por el acceso a datos

Opositores han presentado demandas para impedir la creación de una base de datos centralizada. Jueces han congelado temporalmente el acceso del ICE a datos de Medicaid e información fiscal. En una audiencia, el Departamento de Justicia argumentó que la solicitud de datos del ICE es más limitada de lo declarado previamente. Un juez extendió la congelación hasta una audiencia en enero, cuestionando el daño potencial al sistema de salud pública.

Ir a la fuente de la noticia