Estudio revela que la segregación social reduce la percepción de la desigualdad
Un estudio de la London School of Economics revela que la segregación por ingresos hace que las personas subestimen la desigualdad real, reduciendo el apoyo a políticas redistributivas. La investigación analiza la brecha entre percepción y realidad.
Estudio de la LSE: la segregación social reduce la percepción de la desigualdad
Menos de 60.000 personas concentran más riqueza que la mitad de la población mundial. Un estudio de la London School of Economics (LSE) revela que la gente subestima la desigualdad al relacionarse solo con su mismo nivel económico. Esto reduce el apoyo a políticas redistributivas.
La brecha entre la realidad y la percepción
El estudio, dirigido por Milena Tsvetkova, señala que conceptos como el coeficiente de Gini resultan abstractos para la mayoría. En la Unión Europea, Bulgaria tiene el coeficiente más alto (0,384) y Eslovaquia el más bajo (0,217). Las personas extrapolan erróneamente su experiencia local al conjunto de la sociedad.
Un experimento con resultados contrastados
Los investigadores realizaron un experimento en línea con 1.440 participantes. Cuando los participantes con menos recursos solo veían a personas de su mismo nivel, infravaloraban la riqueza de los más ricos y apoyaban menos redistribución. Si estaban expuestos a más riqueza, apoyaban impuestos más altos, pero se sentían menos satisfechos.
Mundos sociales paralelos y segregación económica
El estudio sugiere que la segregación por ingresos explica por qué la desigualdad no siempre genera malestar. Los grupos de altos ingresos viven en barrios, escuelas y espacios de consumo diferentes, creando vidas sociales paralelas con pocas oportunidades de observación directa.
La pandemia rompió brevemente las barreras
Tsvetkova señala los primeros meses de la pandemia de COVID-19 como un momento donde las diferencias se hicieron visibles. El teletrabajo y el confinamiento revelaron contrastes en las condiciones de vida. Tras ese periodo, hubo un repliegue en la ostentación, pero ahora, concluye la investigadora, la exhibición de lujo vuelve a ser difícil de ignorar.
Implicaciones: visibilidad versus tensión social
Hacer más visible la riqueza puede aumentar el apoyo a la redistribución, pero a costa de generar mayor tensión social. Según el estudio, los más ricos no cambian de opinión, pero los más pobres, al ver la desigualdad, exigen más y pueden sentir mayor frustración.