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Putin consolida el apoyo de los oligarcas rusos durante la guerra en Ucrania

El número de milmillonarios en Rusia alcanza un récord de 140 en 2024. Putin aplica una política de zanahoria y palo, beneficiando a los leales al esfuerzo bélico y castigando ejemplarmente a los críticos, consolidando su dominio sobre la élite económica.

Putin convocó a líderes empresariales en el Kremlin el día que ordenó la invasión a gran escala de Ucrania.
Putin convocó a líderes empresariales en el Kremlin el día que ordenó la invasión a gran escala de Ucrania. / ALEXEY NIKOLSKY/SPUTNIK/AFP / BBC Monitoring

Putin mantiene a los milmillonarios rusos leales pese a la guerra

El número de milmillonarios en Rusia alcanza un récord de 140 en 2024. El presidente ruso ha consolidado su control sobre la élite económica durante la guerra, combinando beneficios para los leales con castigos ejemplares para los críticos.

De oligarcas poderosos a socios silenciosos

Durante los 25 años de Vladimir Putin en el poder, los ricos y poderosos de Rusia han perdido casi toda su influencia política. Antes, figuras como Boris Berezovsky orquestaban ascensos al poder. Ahora, el Kremlin aplica una política de zanahoria y palo que los ha convertido en respaldadores silenciosos.

El palo: el caso ejemplar de Oleg Tinkov

El ex banquero criticó la guerra en 2022. En una semana perdió el control de su banco, vendido por solo el 3% de su valor. Tinkov perdió casi 9.000 millones de dólares y abandonó Rusia. Su caso muestra el coste de la disidencia.

La zanahoria: beneficios de la economía de guerra

El gasto bélico impulsó un crecimiento económico superior al 4% anual. Según Forbes, más de la mitad de los milmillonarios rusos en 2024 suministran al ejército o se benefician de la invasión. La salida de empresas extranjeras creó un vacío que llenaron leales al Kremlin, comprando activos lucrativos a bajo coste.

Las sanciones occidentales, un efecto contrario

Las medidas contra los magnates rusos no los han empobrecido ni enfrentado al Kremlin. Según el CEPA, al congelar activos y cuentas, el Occidente eliminó cualquier opción de deserción. Esto ayudó a Putin a movilizar su riqueza para la economía de guerra.

Antecedentes: el fin de la oligarquía política

Tras la URSS, algunos adquirieron enormes empresas estatales. Su nueva riqueza les dio poder en la turbulencia política. Berezovsky pidió perdón en 2012 por ayudar a llegar a Putin al poder, a quien llamó “tirano usurpador”. Poco después murió en el exilio. Para 2013, la oligarquía política ya estaba muerta.

Cierre: lealtad forzada y futuro vinculado al conflicto

El bienestar de los nuevos leales depende de la continuada confrontación con Occidente. Su mayor temor es el regreso de los antiguos propietarios extranjeros. Putin mantiene un control firme sobre los actores clave, en parte gracias a las circunstancias creadas por la guerra y las sanciones.

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