Héroe civil desarma a terrorista en atentado de Bondi Beach en Sídney
Ahmed al-Ahmed, un inmigrante sirio, desarmó a un atacante durante el atentado en la playa Bondi de Sídney, un acto que las autoridades califican de heroico y que evitó más víctimas. Recibió varios disparos durante el enfrentamiento.
Civil desarma a un terrorista durante atentado en playa Bondi de Sídney
Ahmed al-Ahmed, un inmigrante sirio, desarmó a uno de los atacantes durante el atentado en la playa Bondi de Sídney, Australia. El ataque, calificado de antisemita por las autoridades, ocurrió durante la festividad judía de Hanukkah y resultó en 15 fallecidos y decenas de heridos.
El enfrentamiento que evitó más víctimas
Ahmed al-Ahmed declaró a CBS News que su objetivo era «quitarle el arma y evitar que matara a seres humanos inocentes». Se acercó por detrás al atacante, saltó sobre su espalda y le ordenó que soltara el arma. Así logró desarmar a Sajid Akram, quien posteriormente murió en el ataque.
Consecuencias y reconocimiento
Ahmed al-Ahmed recibió varios disparos en el hombro durante el enfrentamiento y debió someterse a varias cirugías. El ministro del Interior australiano, Tony Burke, declaró que el hombre «ha demostrado la valentía y los valores que buscamos en Australia». El gobierno agilizó los trámites para conceder varios visados a su familia.
Un acto motivado por la compasión
El hombre explicó sus motivos: «No quería ver a gente morir delante de mí, no quería ver sangre». Añadió que, aunque sabe que salvó muchas vidas, siente por las que se perdieron. Su tío, Mohammed, declaró que sus acciones son un motivo de orgullo para su familia y para Siria.
Antecedentes del ataque
El atentado fue ejecutado por dos individuos durante la celebración de Hanukkah en Bondi Beach. Las autoridades australianas lo han calificado de antisemita. Ambos atacantes mataron a 15 personas e hirieron a decenas. El hijo del terrorista desarmado, Naveed Akram, se encuentra bajo custodia policial.
Implicaciones del hecho
El acto de Ahmed al-Ahmed fue filmado y transmitido a nivel mundial, siendo aclamado por líderes australianos y estadounidenses. El caso pone el foco en la respuesta civil ante ataques terroristas y en los procesos de integración y reconocimiento a inmigrantes en Australia.