Inundaciones mortales y auge minero marcan un 2025 de contrastes en el sudeste asiático
Los recortes de EE.UU. eliminaron 500 millones para conservación. La región afrontó inundaciones extremas con más de 1.800 fallecidos, una transición energética desigual y una expansión minera que amenaza ecosistemas.
Financiación estadounidense corta y desastres marcan 2025 en el Sudeste Asiático
Los recortes de EE.UU. eliminaron unos 500 millones de dólares para conservación. La región afrontó inundaciones extremas con más de 1.800 fallecidos y una transición energética desigual, mientras una expansión minera amenaza ecosistemas.
Un año de crisis climática y política
La política de la administración Trump supuso un recorte abrupto en la financiación estadounidense para la conservación global. Este vacío no ha sido llenado por otros donantes. Los efectos climáticos se intensificaron: el ciclón Senyar provocó inundaciones mortales en Indonesia, Malasia, Tailandia y Sri Lanka entre noviembre y diciembre.
Transición energética estancada
Los combustibles fósiles mantienen una gran presencia en la matriz energética regional. Indonesia añadió más de 7 gigavatios de carbón desde 2021. En Tailandia, los combustibles fósiles son el 85% del mix. Vietnam generó el 56% de su energía con carbón en 2024. La expansión hidroeléctrica en Camboya y Laos altera ríos y afecta a la megafauna del Mekong.
Minería para la transición global deja huella local
La demanda de minerales para energías verdes alimenta una fiebre extractiva. En Myanmar, se identificaron más de 500 sitios de minería de tierras raras, causando contaminación tóxica transfronteriza hacia Tailandia. Laos y Filipinas también enfrentan impactos por esta minería y por el níquel. Indonesia flexibilizó su legislación minera a inicios de 2025.
Biodiversidad bajo múltiples presiones
El comercio ilegal de vida silvestre persiste con recursos mermados para combatirlo. Un estudio global de 2025 señala que Indonesia y Filipinas tienen más de 410 especies cada una al borde de la extinción. Los eventos climáticos extremos también afectan a la fauna, con la posible pérdida del 4% de la población de orangutanes de Tapanuli en las inundaciones de Sumatra.
Antecedentes: Una ralentización en la deforestación
Los datos de Global Forest Watch (GFW) muestran que la pérdida de bosques primarios se ralentizó en gran parte de la región en 2024. Sin embargo, en los países del Mekong se perdieron casi 1 millón de hectáreas de cobertura arbórea. Más del 30% de estas pérdidas ocurrieron dentro de áreas protegidas.
Cierre: Descubrimientos y esfuerzos locales frente a la adversidad
Pese al contexto, hubo hallazgos positivos como nuevas poblaciones de especies críticamente amenazadas. Iniciativas de base comunitaria, como la reforestación de manglares en Filipinas o la gestión femenina de incendios en Tailandia, muestran el papel crucial de las comunidades locales en la conservación y la restauración de ecosistemas degradados.