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Inundaciones mortales y auge minero marcan un 2025 crítico para el sudeste asiático

La retirada de fondos estadounidenses para conservación y los severos desastres climáticos han definido un año crítico para el Sudeste Asiático. La región enfrenta una lenta transición energética, minería contaminante y amenazas persistentes a su biodiversidad, a pesar de algunos esfuerzos locales.

Un hombre camina sobre un tronco usado como puente en una aldea afectada por una inundación repentina en Batang Toru, Indones
Un hombre camina sobre un tronco usado como puente en una aldea afectada por una inundación repentina en Batang Toru, Indonesia. / AP Photo/Binsar Bakkara / Mongabay

Recortes de EE.UU. y desastres climáticos marcan la conservación en el Sudeste Asiático en 2025

La retirada de unos 500 millones de dólares en fondos estadounidenses para la conservación tras el regreso de Donald Trump a la presidencia desorganizó proyectos en toda la región. Esto ocurre en un año con más de 1.800 fallecidos por inundaciones extremas y una lenta transición energética.

Un ciclo de crisis climática y combustibles fósiles

Los inundaciones mortales de finales de 2025 en Indonesia, Malasia, Tailandia y Sri Lanka, vinculadas al ciclón Senyar y al calentamiento global, no han acelerado la transición energética. Indonesia añadió más de 7 gigavatios de carbón desde 2021 y Tailandia extendió la vida de su mayor central térmica. Los combustibles fósiles suponen el 85% de la energía tailandesa.

La minería de la transición verde deja una huella tóxica

La demanda global de minerales para tecnologías verdes impulsa una expansión minera con alto coste ambiental. En Myanmar se identificaron más de 500 sitios de minería de tierras raras, cuyos residuos tóxicos fluyen a ríos tailandeses. Laos y Filipinas también enfrentan daños por esta minería y la extracción de níquel.

La deforestación disminuye, pero las amenazas a la biodiversidad persisten

La pérdida de bosques primarios se ralentizó en gran parte de la región en 2024, según datos de Global Forest Watch. Sin embargo, la pérdida de hábitat continúa en humedales y manglares. Un estudio global de 2025 señala que Indonesia y Filipinas tienen más de 410 especies cada una al borde de la extinción.

El comercio ilegal de vida silvestre se agrava con menos fondos

Los recortes de financiación estadounidenses debilitaron la lucha contra el tráfico ilegal. TRAFFIC reportó cientos de gibones incautados en la última década, con India como destino principal. Tailandia es foco de caza furtiva de macacos y las poblaciones de rinoceronte de Java y Sumatra siguen en declive.

Descubrimientos y esfuerzos locales frente a la adversidad

Se hallaron nuevas poblaciones de especies críticamente amenazadas, como orangutanes de Tapanuli en Sumatra. Iniciativas comunitarias en Filipinas y Tailandia restauraron manglares y suprimieron incendios, demostrando que la participación local es crucial para la conservación.

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