Ignatieff advierte que el término ‘genocidio’ se usa para deslegitimar a Israel
El historiador Michael Ignatieff, Premio Princesa de Asturias, afirma que la acusación de genocidio contra Israel es un instrumento político «particularmente letal». Critica las violaciones del derecho internacional por ambas partes y el colapso del orden global.
Ignatieff: El término genocidio es ahora un instrumento político de deslegitimación
El académico sostiene que la acusación contra Israel es «particularmente letal» por su historia. Michael Ignatieff, ganador del Premio Princesa de Asturias, analiza el conflicto y critica las violaciones del derecho internacional.
Un concepto legal convertido en arma política
El historiador Michael Ignatieff argumenta que el genocidio ha perdido su utilidad legal. «Comenzó como un concepto legal con un significado claro, y ahora es simplemente un instrumento para deslegitimar», afirma. Considera que la acusación contra Israel tiene un peso especial por ser un estado fundado por víctimas de genocidio. Para él, el debate actual «no es un debate sobre lo que está sucediendo», sino sobre la condena a Israel.
Crímenes de guerra y catástrofe humanitaria
Ignatieff no minimiza los hechos en Gaza. Asegura que Israel ha violado constantemente las leyes de la guerra y habla de «asesinatos ilegales e injustificados». También señala crímenes de guerra de Hamás y una «irresponsabilidad penal» del gobierno israelí. Define la situación como una catástrofe para los derechos humanos, los palestinos e Israel, creando generaciones de odio.
El colapso del orden internacional
El académico describe un panorama institucional en ruinas. La ONU es inútil y las organizaciones humanitarias han sido rechazadas, mencionando una «hambruna organizada». Critica que Estados Unidos, antes capaz de reprimir a Israel, ahora le da «carta blanca», haciéndose cómplice de crímenes de guerra por razones de política doméstica.
Un pesimismo selectivo: instituciones vs. personas
Ignatieff se declara pesimista sobre las «grandes abstracciones» como los derechos humanos universales, cuyas instituciones ve desmanteladas. Sin embargo, muestra optimismo en las «virtudes cotidianas» a nivel personal, como la confianza. Pone como ejemplo los avances en relaciones raciales, milímetro a milímetro.
Antecedentes: Una vida entre la política y los derechos humanos
Michael Ignatieff, historiador y ex político canadiense, obtuvo el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2024. El jurado destacó su obra como referencia en un presente cargado de conflictos bélicos y polarización. Sus reflexiones se centran en los derechos humanos y la superación de diferencias.
Cierre: La inviabilidad de la solución de dos Estados
Ignatieff cree que la solución de dos Estados está más lejos que nunca, un desarrollo que califica como «deprimente». Recuerda que, el día de su nacimiento en 1947, su padre estaba en el Comité de Palestina de la ONU debatiendo el plan de partición. Sostiene que, de haberse aceptado entonces, el conflicto actual no existiría.