Banca boliviana cierra 2025 con resiliencia pero alerta por riesgos diferidos hacia 2026
El sistema financiero boliviano registró un crecimiento crediticio del 3,6% y una mora controlada del 3,0% en 2025, con utilidades en alza. Sin embargo, expertos advierten que los riesgos derivados de las reprogramaciones podrían materializarse en 2026.
Banca boliviana cierra 2025 con crecimiento del 3,6% y riesgos diferidos para 2026
La cartera bancaria alcanzó los $us 29.973 millones en octubre. El sistema financiero boliviano finaliza 2025 con indicadores clave estables, como una mora del 3,0% y utilidades en alza, pero opera en un contexto de economía débil. Expertos advierten que los principales desafíos, derivados de reprogramaciones crediticias, podrían materializarse el próximo año.
Indicadores clave: crecimiento moderado y mora controlada
Según el informe de la ASOBAN, la cartera crediticia creció un 3,6% interanual hasta octubre, una cifra positiva pero que refleja una clara desaceleración. El crédito empresarial fue el segmento más dinámico, con un aumento del 12,6%. Por el contrario, el crédito hipotecario retrocedió un 2,4%. La cartera en mora se redujo un 7,9%, situando el índice en el 3,0%, lo que el gremio atribuye a una cultura de pago aún sólida.
Rentabilidad y cambio en la estrategia bancaria
Las utilidades del sistema aumentaron un 42,6%, alcanzando los $us 365 millones, con una rentabilidad sobre el patrimonio (ROE) del 13,6%. Este resultado se explica por mayores márgenes financieros y una gestión prudente del riesgo. Los economistas consultados señalan que los bancos están “prestando menos, pero más caro” y han migrado hacia actividades de inversión, en una estrategia defensiva.
Advertencias sobre riesgos diferidos y panorama 2026
El análisis de Moody’s y varios economistas coinciden en señalar riesgos postergados. Aunque la mora general es baja, la mora en carteras reprogramadas escaló al 13,61% en septiembre. El exdirector del Banco Central, Walter Morales, advierte que “el riesgo no ha desaparecido, sino que ha sido desplazado en el tiempo” y podría aflorar en 2026 si no hay recuperación económica real.
La visión oficial y los desafíos estructurales
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, perfila un 2026 de reconstrucción, priorizando la salud técnica de la banca. Destacó que no hubo retiros masivos de depósitos tras nuevas medidas. No obstante, la escasez de divisas persiste como un problema estructural, según Moody’s, limitando las operaciones en moneda extranjera a corto plazo.
Un cierre estable, pero con incertidumbre en el horizonte
El sistema bancario boliviano muestra resistencia en 2025 con utilidades récord y mora controlada, aunque en un entorno macroeconómico adverso. La digitalización avanza, con el QR Simple representando el 89% de las transferencias electrónicas. Sin embargo, el cierre subraya que la estabilidad actual es frágil y depende críticamente de la confianza del público, con el año 2026 como prueba decisiva para las medidas de alivio aplicadas.