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Investigación revela brutalidad sistemática del ejército ruso contra sus propios soldados

Una investigación del New York Times analiza miles de quejas confidenciales que detallan un sistema de brutalidad en el ejército ruso, con soldados enfermos enviados al frente y castigos inhumanos.

Soldados rusos disparan contra posiciones ucranianas cerca de la frontera.
Soldados rusos disparan contra posiciones ucranianas cerca de la frontera. / EFE / The New York Times

Investigación revela abusos y coerción a soldados rusos en la guerra de Ucrania

Más de 6.000 quejas confidenciales muestran un patrón de brutalidad en el ejército ruso. Los documentos, presentados ante la Defensora del Pueblo de Rusia, detallan explotación de soldados enfermos, castigos brutales y coerción para mantener las filas en el frente.

Un sistema de guerra basado en la coerción

Una investigación de The New York Times analizó miles de quejas que exponen la maquinaria de guerra rusa. El sistema se sustenta en la brutalidad y la coerción para reclutar y retener soldados, incluso a aquellos gravemente enfermos o heridos. Los comandantes infligen abusos como castigo y explotan a las tropas.

El alcance de los abusos documentados

Las denuncias detallan una amplia gama de irregularidades. Se envían al frente a soldados con cáncer, esquizofrenia o fracturas. Es común la amenaza de muerte por parte de comandantes, una práctica llamada «reducción a cero». Los soldados que se quejan pueden ser golpeados, encerrados en sótanos o atados a árboles.

Casos concretos de castigo y desesperación

En una denuncia, una madre adjuntó un vídeo de su hijo esposado a un árbol durante cuatro días. El soldado, Ilya Gorkov, declaró que fue castigado por negarse a una misión suicida y que regresar a su unidad «sería como firmar mi propia sentencia de muerte». Muchos denunciantes expresan miedo a represalias.

Presión para llenar las filas a cualquier costo

Con grandes bajas, Moscú recurre a la coerción para mantener tropas. Se presiona a los reclutados para firmar contratos extendidos, amenazándolos con transferirlos a unidades de asalto. Una vez en el frente, se impide a los soldados salir, incluso si no son aptos.

La negación de atención médica

Los documentos describen cómo se niega tratamiento a soldados heridos. Quienes buscan atención civil son declarados ausentes sin permiso, detenidos y devueltos al combate. Comisiones médicas evalúan la aptitud de forma superficial, procesando hasta 100 hombres por hora.

Al frente en condiciones inhumanas

Las quejas incluyen casos de soldados enviados a combatir con muletas o bastones. En un vídeo, se ve a hombres cojeando hacia el frente. Familiares de dos de esos soldados confirmaron a The Times que sus seres queridos desaparecieron posteriormente.

Un mecanismo de quejas con respuesta limitada

Las quejas se presentaron ante la Defensora del Pueblo Tatyana Moskalkova. Llegaron a The Times tras un error que las hizo accesibles en línea. De más de 240 denunciantes contactados, 75 confirmaron haber presentado una petición. Pocos casos obtuvieron una resolución sustancial.

Las implicaciones de una guerra despiadada

Los documentos revelan que la ira y el descontento laten en las tropas. Muestran los métodos del Kremlin para sostener la guerra, que incluyen reclutar prisioneros y evitar una movilización general. El sistema descrito prioriza el mantenimiento del frente por encima del bienestar de los soldados, con un alto coste humano.

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