Estados Unidos ataca dos lanchas en el Caribe y Maduro promete reforzar el poderío militar
El Comando Sur de EE.UU. informó de un ataque contra dos embarcaciones el 31 de diciembre, con cinco fallecidos, elevando el total de víctimas mortales a más de un centenar en su campaña contra el narcotráfico. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, respondió prometiendo reforzar el desarrollo militar del país.
Estados Unidos ataca dos lanchas y suma más de cien muertes en su campaña
El Comando Sur de Estados Unidos informó de un nuevo ataque letal contra dos embarcaciones el 31 de diciembre, con un saldo de cinco fallecidos. Esta acción eleva el total de víctimas mortales a más de un centenar desde que Washington inició una campaña militar contra el narcotráfico en la región. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, respondió prometiendo reforzar el desarrollo militar del país en 2026.
Nuevo golpe en rutas del narcotráfico
La Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear ejecutó el ataque bajo la dirección del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth. A diferencia de ocasiones anteriores, el Comando Sur no precisó la ubicación geográfica del operativo, limitándose a indicar que las naves transitaban por rutas conocidas de narcotráfico.
La respuesta de Maduro desde Miraflores
En su mensaje de fin de año, el mandatario venezolano declaró que 2026 será el año de «afianzar el desarrollo técnico y militar» para garantizar la protección de la patria. Maduro se refirió a «amenazas y doctrinas imperiales» y aseguró que el país está protegido por sus fuerzas de seguridad.
Antecedentes de una campaña en escalada
Estados Unidos desarrolla esta ofensiva desde agosto de 2025, bajo el argumento de combatir el ‘narcoterrorismo’. La administración Trump vincula al Gobierno venezolano con estas actividades, designando al llamado Cartel de los Soles como organización terrorista. Las acciones se han concentrado en el mar Caribe y el Pacífico oriental, afectando a unas 30 embarcaciones.
Cierre: Presión multifacética sobre Venezuela
La campaña militar se enmarca en una estrategia de presión más amplia que incluye sanciones y el bloqueo a petroleros. El objetivo declarado por Washington es detener el flujo de drogas y aumentar la presión sobre el liderazgo de Nicolás Maduro, a quien acusa de dirigir una organización narcoterrorista.