Volocopter supera la insolvencia y busca la certificación de su aerotaxi eléctrico
La empresa alemana Volocopter, declarada insolvente en 2024, se reorganiza. Su modelo de taxi aéreo eléctrico Volocity podría recibir la certificación de la EASA este año, un paso crucial para su futuro comercial.
Volocopter busca reinicio tras insolvencia con posible certificación en 2026
El modelo Volocity de dos plazas podría recibir la certificación de la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA) este año. La empresa alemana, pionera en 2013, se reorganiza tras declararse insolvente en 2024.
Un prototipo exitoso que no garantizó el camino
El primer vuelo público del prototipo VC 200 en 2013 fue un éxito técnico que generó optimismo internacional. Los fundadores anticiparon entonces una certificación en un plazo de dos o tres años. Sin embargo, la compañía no logró ese hito en el tiempo previsto y terminó declarándose en insolvencia el año pasado.
La situación actual y los actores clave
La firma Volocopter, con sede en Bruchsal, se encuentra ahora en un proceso de reinicio. El objetivo central es obtener la certificación de la EASA para su modelo actual, el Volocity. La consecución de este permiso es el paso fundamental para cualquier operación comercial futura.
De la euforia inicial a la reestructuración
El texto describe la euforia en la presentación de 2013, cuando el prototipo despegó, se mantuvo en vuelo y aterrizó con perfección ante invitados y prensa. Este hito marcó el inicio de unas expectativas que, con el tiempo, no se materializaron según lo planeado.
El futuro depende de un certificado
La viabilidad del proyecto de taxis aéreos eléctricos de Volocopter está ahora supeditada a la decisión de la agencia reguladora europea. La obtención del certificado de la EASA es la condición indispensable para que la empresa intente relanzar su actividad operativa.