Legislativo boliviano proyecta 2026 como año de reformas estructurales y nueva era
El Legislativo boliviano define 2026 como un año crucial para reformar las leyes estructurales del modelo económico vigente desde hace casi 20 años. Parlamentarios plantean un paquete normativo y una posible reforma constitucional parcial.
Legislativo boliviano proyecta 2026 como año de cambio estructural con nuevas leyes
El Legislativo de Bolivia considera 2026 como un año «desafiante y trascendental» para cambiar las leyes estructurales del modelo económico vigente durante casi 20 años. Parlamentarios de distintas bancadas coinciden en que se requiere un paquete de reformas normativas y plantean, de forma paralela, iniciar un proceso de reforma parcial de la Constitución Política del Estado.
Rutas para el cambio legislativo
Los legisladores ven dos caminos para cumplir este propósito. La primera ruta depende de que el vicepresidente y presidente de la Asamblea Legislativa, Edmundo Lara, asuma su rol, lidere los cambios y muestre capacidad de concertación. La segunda opción es que todas las bancadas consoliden la institucionalidad de la Asamblea como un ente colegiado, para que ambas cámaras puedan funcionar sin depender de la convocatoria de su presidente.
Reformas normativas clave
El senador José Manuel Ormachea planteó un paquete de reformas para detener «el desangrado de la economía». Esto implica cambiar la ley del agro, la ley de minería, la ley de inversiones, el Código Tributario y pensar en una nueva ley de recursos evaporíticos. La diputada Cecilia Requena añadió la necesidad de una reforma parcial constitucional para cambios estructurales, desde la transición energética hasta la elección de magistrados.
Antecedentes de un ciclo que termina
Los parlamentarios consultados coinciden en que 2026 es un año para sentar nuevas reglas del juego, partiendo por cambiar las leyes que sostienen el modelo económico «social comunitario y productivo» impuesto por los gobiernos del MAS durante casi dos décadas. Se plantea un cambio estructural en los ámbitos económico, social y judicial.
Implicaciones del desencuentro político
El éxito de la agenda legislativa también depende de la superación del «divorcio» entre el presidente Luis Paz y el vicepresidente Lara. Ormachea señaló que este quiebre puede ser un gran escollo, ya que Paz necesita al Legislativo para aprobar leyes y Lara necesita al Ejecutivo para cumplir su rol. En los dos primeros meses de gobierno, Lara no acompañó a Paz en ningún anuncio oficial.