Camacho celebra la captura de Maduro y afirma que «las dictaduras no son eternas»
El gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, celebró la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense, afirmando que «las dictaduras no son eternas». Su postura contrasta con la condena del expresidente Evo Morales y divide a la región.
Camacho celebra captura de Maduro en operación militar de EE.UU.
El gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, afirmó que la captura del presidente venezolano demuestra que «las dictaduras no son eternas». Sus declaraciones se produjeron tras la confirmación del presidente estadounidense, Donald Trump, de un ataque «a gran escala» en Venezuela que resultó en la detención de Nicolás Maduro y su esposa.
Posición regional dividida tras la operación
El pronunciamiento de Camacho contrastó con la condena del expresidente boliviano Evo Morales, quien calificó la ofensiva como una «brutal agresión imperial». A nivel regional, mientras el presidente de Argentina, Javier Milei, celebró el hecho, el mandatario de Colombia, Gustavo Petro, mostró preocupación por la escalada.
Detalles de la acción militar y reacciones internacionales
La operación se inició con explosiones en Caracas y otras regiones. El subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, declaró que la captura marca «un nuevo amanecer para Venezuela». El Gobierno venezolano denunció la agresión y anunció que llevará el caso ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Antecedentes de la declaración cruceña
Camacho realizó sus afirmaciones a través de redes sociales, acusando a Maduro de imponer una dictadura mediante fraude electoral, violar derechos humanos y proteger mafias del narcotráfico. Expresó su deseo de que el pueblo venezolano recupere la democracia y la libertad.
Cierre: Repercusión política y legal
El evento genera un debate sobre soberanía e intervención. En Estados Unidos, senadores del Partido Demócrata cuestionan la legalidad de la operación al señalar que no contó con autorización del Congreso. La situación abre un frente de discusión política interna en EE.UU. y divide posiciones en la comunidad internacional.