Estudio genómico revela cómo los humanos transportaron cerdos por las islas del Pacífico
Un análisis genómico de más de 700 cerdos reconstruye su dispersión por el sudeste asiático y el Pacífico, identificando dos grandes oleadas impulsadas por culturas humanas a lo largo de milenios. La investigación, publicada en ‘Science’, también analiza su impacto ecológico.
Estudio genético revela las rutas humanas de dispersión de cerdos por el Pacífico
Un análisis genómico de más de 700 cerdos reconstruye la dispersión de estos animales por el sudeste asiático y las islas del Pacífico. La investigación, publicada en ‘Science’, identifica los movimientos impulsados por distintas culturas humanas a lo largo de milenios.
Dos grandes oleadas de introducción
La investigación, liderada por Laurent Frantz de la QMUL y la LMU, David Stanton de Cardiff y Greger Larson de Oxford, identifica dos fases principales. La primera se remonta a hace unos 50.000 años, vinculada a los primeros habitantes de Sulawesi, quienes transportaron cerdos verrugosos hasta Timor. La segunda aceleración ocurrió hace unos 4.000 años con comunidades agrícolas que expandieron cerdos domésticos desde Taiwán hasta Polinesia.
Hibridación y repercusión ecológica
El estudio detectó también introducciones coloniales desde Europa. Muchos cerdos domésticos se asilvestraron, hibridándose en algunos casos con poblaciones anteriores, como en las islas Komodo. Allí, estos híbridos son ahora una fuente de alimento clave para los dragones de Komodo en peligro de extinción.
Antecedentes: La Línea de Wallace y una excepción porcina
La región presenta una frontera biogeográfica clave, la Línea de Wallace, que separa faunas asiáticas y australasianas. Los cerdos son una excepción notable, ya que se encuentran a ambos lados de esta línea y a lo largo de todo el Pacífico, lo que planteó la pregunta sobre el papel humano en su dispersión.
Cierre: Un dilema para la conservación
Los hallazgos subrayan el impacto duradero de la actividad humana en los ecosistemas. La situación actual de los cerdos varía enormemente: desde seres espirituales hasta plagas o elementos casi nativos. Esto plantea un desafío para las políticas de conservación, que deben considerar estos complejos legados históricos.