Comibol concentra el 75% de su presupuesto en dos minas con gasto mayoritario en salarios
El 75% del presupuesto 2025 de la COMIBOL se destina a las minas de Huanuni y Colquiri. Más del 90% de esos fondos es gasto corriente, principalmente salarios, relegando la inversión productiva a menos del 8%, según datos oficiales.
Huanuni y Colquiri concentran el 75% del presupuesto de la COMIBOL
Más del 90% de los recursos de estas minas estatales se destina a gasto corriente, principalmente salarios. Según el presupuesto de 2025, al que accedió EL DEBER, la inversión productiva en estas operaciones no supera el 8%. Esta estructura prioriza las planillas sobre la modernización y la exploración.
El reparto interno de un presupuesto multimillonario
El Gobierno de Luis Arce asignó a la COMIBOL 3.153 millones de bolivianos en 2025. Tres de cada cuatro bolivianos de ese presupuesto se concentran en Huanuni y Colquiri. La mayor parte de estos fondos sostiene una pesada estructura salarial y costos operativos, no proyectos de inversión.
El caso de Huanuni: casi ocho en salarios por cada uno invertido
Huanuni manejó 1.389 millones de bolivianos. De ese total, 1.295 millones (93,3%) son gasto corriente. Solo en servicios personales (sueldos, bonos, aguinaldos) se asignaron 731,3 millones. La inversión en activos reales fue de 93,3 millones, un 6,7%. Por cada boliviano invertido, gasta casi ocho en salarios.
El esquema de Colquiri: una lógica similar
Colquiri tuvo un presupuesto de 965,3 millones. 886,4 millones (91,8%) se destinaron a gasto corriente, con 419 millones en sueldos. La inversión fue de 78,9 millones (8,2%). En esta mina, por cada boliviano invertido se gastan más de cinco en planillas.
Una crisis estructural con raíces políticas
Expertos señalan que esta situación es el resultado de decisiones políticas tomadas durante los años de bonanza. El economista Germán Molina explica que, con el alza internacional de precios de minerales, se pactaron salarios elevados y bonos atados a la cotización. Al caer los precios desde 2013-2014, los trabajadores exigieron mantener esos ingresos como «derechos adquiridos».
Pérdida de control y gestión distorsionada
El experto Héctor Córdova sostiene que la COMIBOL perdió control efectivo sobre sus empresas. Un punto crítico fue en Huanuni, donde un conflicto en 2006 derivó en la incorporación de unos 4.000 trabajadores a la planilla estatal. Declararla empresa estratégica y poner al ministro de Minería al frente de su directorio rompió la estructura jerárquica de la corporación.
El peso del sindicalismo y la falta de reinversión
El especialista José Padilla coincide en que gran parte de los ingresos se diluye en salarios, relegando la reinversión. Señala el peso del sindicalismo en el sector y afirma que son «empresas deficitarias, mal administradas». Cualquier intento de reforma tendrá costos políticos debido al poder acumulado por los sindicatos mineros.
El silencio que habla más que las cifras
El reporte inicia con la negativa de Mario Argollo, secretario ejecutivo de la COB y proveniente de Huanuni, a revelar su salario. Este silencio simboliza el debate de fondo que exponen los números: la pregunta sobre quién manda en la minería estatal y a quién beneficia este modelo.