Nixon impone el horario de verano permanente en invierno para ahorrar petróleo
En enero de 1974, el presidente Richard Nixon impuso el horario de verano durante todo el año como respuesta al embargo petrolífero árabe. La medida, pensada para ahorrar energía, provocó malestar social y fue revocada meses después.
Nixon impone el horario de verano en invierno para ahorrar petróleo en 1974
El presidente de EE. UU., Richard Nixon, estableció el horario de verano durante todo el año el 6 de enero de 1974 como medida de emergencia. La decisión respondía a la crisis del petróleo provocada por el embargo de los países exportadores árabes.
Una medida radical para conservar combustible
La idea era reducir la demanda de electricidad al tener tardes con más luz natural. Nixon anunció el experimento en noviembre de 1973, argumentando que ahorraría el equivalente a 150.000 barriles de petróleo diarios. El corresponsal de la BBC, John Humphrys, señaló que «el estilo de vida americano está a punto de cambiar».
Consecuencias inmediatas y malestar social
La medida obligaba a comenzar la jornada laboral en la oscuridad. Los niños esperaban el autobús escolar de noche y los ganaderos afrontaban problemas con el ordeño. Un periódico la llamó «la segunda edad oscura». El apoyo público bajó del 79% en diciembre de 1973 al 42% en febrero de 1974.
El contexto: el embargo que cambió la era energética
La crisis comenzó en octubre de 1973. Países árabes exportadores de petróleo impusieron un embargo y subieron los precios para presionar a los aliados de Israel, como EE. UU. El ministro saudí, Ahmed Zaki Yamani, declaró que «la era de una energía muy barata ha terminado».
Fin de la medida y legado de la crisis
El horario de verano invernal fue revocado en octubre de 1974, pocas semanas después de la dimisión de Nixon. La crisis petrolífera dejó un legado de estanflación –crecimiento estancado e inflación alta– y aceleró la búsqueda de eficiencia energética y proveedores alternativos.