Nixon impone el horario de verano en pleno invierno para ahorrar petróleo
En plena crisis del petróleo de 1973, el presidente Nixon decretó el horario de verano permanente en enero de 1974 para reducir el consumo eléctrico. La medida, impopular por las mañanas oscuras, fue derogada ese mismo otoño.
Nixon impone el horario de verano en invierno para ahorrar petróleo en 1974
El presidente de EE.UU. decretó el adelanto horario anual en pleno enero como medida de emergencia ante el embargo de la OPEP. La acción buscaba reducir el consumo eléctrico, pero generó descontento por las mañanas oscuras.
Una crisis energética global fuerza una medida excepcional
En octubre de 1973, las naciones exportadoras de petróleo impusieron un embargo y subieron los precios durante la guerra árabe-israelí, cortando el flujo de crudo barato a Occidente. El ministro saudí Ahmed Zaki Yamani declaró a la BBC que “la era de una fuente de energía muy barata ha terminado”. Esta crisis llevó al presidente Richard Nixon a anunciar en noviembre una serie de medidas, entre ellas el horario de verano durante todo el año, que entró en vigor el 6 de enero de 1974.
Repercusión ciudadana y otras medidas de ahorro
La medida dejó a niños esperando el autobús escolar en la oscuridad y a los trabajadores desplazándose antes del amanecer. El corresponsal de la BBC John Humphrys señaló que “el estilo de vida americano está a punto de cambiar”. Nixon también instó a reducir la velocidad en carretera, a usar coches compartidos, a bajar la calefacción y recortó el suministro de combustible a las aerolíneas. La industria volvió al carbón, lo que, según Humphrys, suponía sacrificar medidas anti-contaminación.
Antecedentes: un experimento con precedente en el Reino Unido
El horario de verano permanente no era una idea nueva. El Reino Unido había probado una medida similar entre 1968 y 1971, con la imagen persistente de niños yendo al colegio con poca luz. La medida fue especialmente impopular en el norte de Escocia, donde en invierno el sol no salía hasta las 09:45.
Cierre: una medida efímera con consecuencias duraderas
La oposición por las mañanas oscuras y las dudas sobre el ahorro energético hicieron que la popularidad de la medida cayera del 79% en diciembre de 1973 al 42% en febrero de 1974. Fue derogada en octubre de 1974. La crisis del petróleo, sin embargo, dejó una huella perdurable: estancamiento económico con inflación alta, lo que los economistas llamaron estanflación, y un cambio hacia vehículos más eficientes y otras fuentes de energía.