La Casa Blanca explora la adquisición de Groenlandia, incluyendo la opción militar
La Casa Blanca confirmó que evalúa «un abanico de opciones», incluyendo la fuerza militar, para adquirir Groenlandia. La declaración ha generado un rechazo inmediato en Europa y entre los líderes groenlandeses, que reafirman su derecho a la autodeterminación.
La Casa Blanca afirma que la fuerza militar es una opción para adquirir Groenlandia
El Gobierno de Estados Unidos confirmó el 6 de enero de 2026 que evalúa «un abanico de opciones» para obtener el territorio, incluyendo la compra o un pacto de asociación. La declaración reavivó el debate y generó un rechazo inmediato en Europa.
La respuesta europea y el principio de autodeterminación
La afirmación de la Casa Blanca provocó una contraposición inmediata en el continente. Groenlandia es un territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca. Su marco legal, la Ley de Autogobierno de 2009, reconoce a los groenlandeses como un pueblo con derecho a la autodeterminación y establece una vía hacia la independencia si así se decide en referéndum. Los líderes groenlandeses han declarado en repetidas ocasiones que no quieren ser estadounidenses.
Los intereses estratégicos de Washington en el Ártico
El argumento estratégico de EE.UU. se centra en la seguridad ártica y los recursos. Estados Unidos opera la Base Espacial Pituffik, un sitio clave para alerta de misiles y vigilancia espacial. Los funcionarios también señalan el potencial mineral de Groenlandia, que incluye tierras raras.
Antecedentes: la base histórica de la soberanía danesa
La reclamación de Dinamarca tiene raíces históricas. El dominio colonial danés-noruego comenzó en 1721. En 1933, un tribunal internacional rechazó la reclamación de Noruega sobre el este de Groenlandia, reforzando la posición danesa. Groenlandia dejó de ser una colonia en 1953 y obtuvo su autonomía en 1979.
Cierre: repercusiones en la OTAN y la política interna estadounidense
La situación pone a prueba la credibilidad de la OTAN, ya que Dinamarca es un aliado fundacional. Líderes europeos han advertido que las amenazas contra un aliado podrían debilitar la alianza. En Washington, voces bipartidistas del Senado han instado al respeto de la integridad territorial danesa, mientras el secretario de Estado, Marco Rubio, ha subrayado que la vía preferente es un acuerdo, no una invasión.