Trump amenaza a Irán con represalias por la represión de manifestantes
Donald Trump advierte a Irán de graves consecuencias si el régimen es responsable de muertes de manifestantes. Las protestas por la crisis económica han dejado al menos 45 fallecidos y provocan un apagón digital.
Trump amenaza a Irán con golpear «muy duro» por muertes de manifestantes
El presidente de EE.UU., Donald Trump, advirtió que si el régimen iraní es responsable de asesinatos, «lo van a pagar con el infierno». La advertencia se produce durante protestas en Irán por la crisis económica, que han dejado al menos 45 muertos según la ONG Iran Human Rights (IHRNGO).
Una advertencia escalonada desde Washington
Durante una entrevista, Donald Trump declaró que no puede «responsabilizar a nadie» aún por las muertes, pero fue contundente: «si lo hacen, los golpearemos muy duro». Previamente, había asegurado que Washington «acudirá en su rescate» si Irán mata a manifestantes pacíficos. Este cruce de amenazas se enmarca en doce días de protestas que comenzaron en Teherán contra el aumento de precios y el colapso del rial.
La respuesta militar iraní y el apagón digital
El jefe del Ejército de Irán, Amir Hatami, respondió que cualquier «error» o agresión enfrentaría una respuesta «más decisiva». Paralelamente, las autoridades iraníes restringieron el acceso a internet a nivel nacional, en lo que la plataforma NetBlocks calificó como un «apagón» que obstaculiza el derecho a comunicarse.
El origen de las movilizaciones en las calles
Las manifestaciones, extendidas a 25 de las 31 provincias, empezaron por el aumento de los precios y el colapso de la moneda local. Con las calles vacías, las protestas se trasladaron a las ventanas de las casas, donde se corearon consignas contra el líder Ali Hoseini-Khamenei y la República Islámica.
Un conflicto que tensa aún más las relaciones bilaterales
El intercambio de amenazas entre Washington y Teherán agrava la ya deteriorada relación bilateral. Irán considera la retórica estadounidense una amenaza y se enfrenta a una doble presión: las protestas internas por su crisis económica y las tensiones con EE.UU. e Israel.