La productividad de EE.UU. frena la inflación salarial sin lastrar el crecimiento
La productividad laboral en EEUU aumentó un 4,9% anualizado en el tercer trimestre de 2025, su mayor subida en dos años. Este crecimiento permitió una expansión de la producción del 5,4% con un leve aumento de horas trabajadas, enfriando las presiones inflacionistas sin detener la economía.
Productividad de EEUU crece un 4,9% y frena la inflación salarial
La productividad laboral en EEUU aumentó a una tasa anualizada del 4,9% en el tercer trimestre de 2025. Este incremento, el mayor en dos años, permitió un crecimiento de la producción del 5,4% con un aumento de apenas el 0,5% en las horas trabajadas. La situación está enfriando las presiones inflacionistas sin detener el crecimiento económico.
El impacto directo en los costes laborales
El coste laboral por unidad producida cayó un 1,9% en el trimestre, registrando dos descensos consecutivos por primera vez desde 2019. Esto ocurre porque las empresas están produciendo más sin necesitar significativamente más mano de obra. La compensación horaria real bajó un 0,2%, lo que indica que, por ahora, la mayor eficiencia no se traduce en salarios más altos ajustados a la inflación.
La estrategia corporativa detrás del dato
Las empresas están respondiendo a un entorno de altos costes. Invierten en automatización, software y logística para mantener márgenes. Algunos analistas señalan la inversión en inteligencia artificial como un factor contribuyente, aunque es pronto para atribuir el resultado a una sola tecnología.
Mercado laboral con señales mixtas
El crecimiento de la productividad no está provocando un colapso en el empleo. Las solicitudes iniciales de desempleo se situaron en 208.000 a principios de enero. Sin embargo, otros indicadores son dispares: el informe ADP mostró 41.000 nuevos empleos privados en diciembre, mientras que los indicadores de contratación en servicios mejoraron a finales de año.
Una repercusión que trasciende fronteras
Esta tendencia tiene implicaciones globales. Si EEUU mantiene un crecimiento sólido sin recalentar la inflación salarial, la Reserva Federal (FED) tendría más margen para no subir los tipos de interés. Esta política afectaría a los costes de financiación, los tipos de cambio y los flujos de capital en todo el mundo.
Antecedentes: Un cambio en la ecuación inflacionista
El temor inflacionista tradicional surge cuando los salarios suben más rápido que lo que se produce por hora. El dato actual invierte esa ecuación, ya que la productividad crece con fuerza mientras los costes laborales unitarios caen.
Cierre: Un nuevo escenario para la política monetaria global
La evolución de la productividad en EEUU está creando un escenario económico inesperado. Su consolidación podría redefinir la trayectoria de los tipos de interés a nivel internacional y alterar los movimientos de divisas e inversiones.