Apagón en Berlín por ataque incendiario reaviva debate sobre vulnerabilidad alemana
Un corte eléctrico de cinco días, el más largo en Berlín desde la posguerra, afectó a 100.000 personas tras un ataque incendiario reivindicado por el grupo extremista VULKANGRUPPE. La fiscalía investiga el hecho como terrorismo.
Apagón de cinco días en Berlín por ataque incendiario sospechoso
Un corte de electricidad de cinco días, el más largo en Berlín desde la posguerra, afectó a unos 100.000 residentes. Un grupo militante de extrema izquierda, VULKANGRUPPE, reivindicó el ataque a cables cerca de una central eléctrica. La fiscalía federal investiga el hecho como delito de terrorismo.
Repercusión en la población y servicios críticos
El apagón, con temperaturas bajo cero, obligó a hospitales a usar generadores y al cierre de algunas escuelas. Residentes como Lena usaron cocinas de camping y radio a pilas, mientras Reinhold, de 79 años, dormía con gorro de lana para abrigarse. El suministro se restableció de forma escalonada con recursos de toda Alemania.
Autores y motivación del ataque
El grupo VULKANGRUPPE, descrito por las autoridades como extremistas de izquierda, afirmó que su objetivo era la industria de energía fósil. En un comunicado, pidieron disculpas a los residentes con menos recursos de la zona suroeste de Berlín. Sin embargo, una declaración posterior en Indymedia distancia a sus fundadores de la acción.
Antecedentes de vulnerabilidad y respuesta política
Este incidente es mayor y más duradero que uno similar en septiembre. Ha reavivado el debate sobre la vulnerabilidad de Alemania a sabotajes. El alcalde de Berlín, Kai Wegner, enfrentó críticas por jugar al tenis horas después de iniciado el corte, aunque declaró haber estado localizable.
Cierre: Investigación y proyecto de ley de infraestructuras
La fiscalía federal investiga posibles cargos por pertenencia a organización terrorista, sabotaje e incendio. Paralelamente, un proyecto de ley para proteger infraestructuras críticas, conocido como «KRITIS», fue presentado al parlamento alemán en noviembre, tras años de preparación, para establecer estándares mínimos de protección.