Industriales bolivianos reportan pérdidas millonarias por bloqueos de carreteras
El sector industrial boliviano reporta pérdidas de 15 a 20 millones de dólares diarios por los bloqueos de carreteras. La medida, impulsada por la COB, afecta el abastecimiento y genera riesgo de desabastecimiento, según la Cámara Nacional de Industrias.
Industriales bolivianos pierden hasta 20 millones de dólares diarios por bloqueos
El sector industrial reporta pérdidas estimadas entre 15 y 20 millones de dólares diarios debido a los bloqueos en las carreteras. La medida, impulsada por la Central Obrera Boliviana (COB) contra el Decreto Supremo 5503, afecta el tránsito de productos y el abastecimiento en diferentes regiones.
Impacto económico y riesgo de desabastecimiento
El vicepresidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Eduardo Iriarte Tineo, detalló que las pérdidas incluyen mercancías en tránsito y alimentos perecederos. Advirtió sobre el riesgo de escasez y pidió acciones a las autoridades, combinando diálogo pero sin permitir los cortes. Señaló que la medida “atenta contra los más pobres” y perjudica a toda la población.
El rechazo del sector empresarial regional
La Federación de Empresarios Privados de Chuquisaca (FEPCH) rechazó los bloqueos, calificándolos como una amenaza directa para el aparato productivo nacional. En un comunicado, alertó sobre daños graves en las cadenas de abastecimiento y pérdidas que consideró irreversibles. La federación convocó a los sectores en conflicto a participar en las mesas técnicas instaladas para analizar el decreto.
Antecedentes del conflicto
La situación se origina por los bloqueos en las carreteras del país, una medida de presión impulsada por la COB en contra del Decreto Supremo 5503. Esta acción ha frenado el tránsito de productos, generando el reporte de cuantiosas pérdidas diarias por parte del sector industrial.
Cierre y llamados al diálogo
Las implicaciones del conflicto extienden el perjuicio desde las empresas hasta la población general. Tanto la CNI como la FEPCH hicieron un llamado a generar escenarios seguros para un diálogo que preserve la estabilidad económica, insistiendo en la necesidad de proteger el aparato productivo y el derecho al trabajo.